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lunes, 9 de noviembre de 2015

VAL FOGARÈ INFERIOR


Dolomitas, 13 de agosto de 2015. Después de cuatro días de barranquismo ininterrumpido, y habiendo bajado todo lo que nos habíamos señalado como imprescindible, para la quinta jornada en la zona escogimos un descenso más corto y, a priori, menos interesante que los anteriores: el val Fogarè inferior. Y es posible que fuera por el hecho de no esperar demasiado de él, que al final nos acabara gustando tanto.

En efecto, el Fogarè cuenta con diversos elementos que lo hacen un descenso "a programar sin dudar" si visitamos Dolomitas. Una aproximación aérea da paso a un descenso muy estético, bien formado y sinuoso, que incluso incluye un tramo de oscuros breve pero bonito. Los rápeles no son complejos, y en ocasiones permiten saltos de hasta 12 o 13 metros muy espectaculares.

En definitiva, se trata de un barranco que supuso para nosotros una muy agradable sorpresa, y que bien merece una visita después de haber conocido los imprescindibles de la zona.


espectacular salto de unos 13 metros
rapelando entre estrechas paredes...

...para bajar hasta una sala en penumbra
 
muchas zonas están completamente enronadas
las tuberías que faltan en el acceso están aquí abajo


Datos de interés


Fecha de descenso: 13 de agosto de 2015

Cotación: v4 a4 IV

Acceso desde: Belluno (Veneto, Italia)

Combinación de coches: no

Aproximación: Desde Belluno, tomaremos la carretea a Mas para, una vez allí, continuar por la SR203 en dirección a Agordo. En el kilómetro 11/I, a la izquierda, encontraremos un aparcamiento. Dejaremos aquí el coche, y por detrás tomaremos un sendero que se dirige al amplio cauce del río Cordevole. Lo cruzaremos y tomaremos un camino claro hacia la derecha. Pasaremos un torrente y ganaremos altura. En el primer desvío seguiremos recto, y al poco, en un par de minutos, encontraremos otra bifurcación, en la que seguiremos por la izquierda (senda poco marcada). Ascenderemos, pasaremos bajo una torre eléctrica y seguiremos por un tramo aéreo, apenas protegido por una barandilla en muy mal estado, que nos conducirá al inicio del descenso. Tiempo, cuarenta y cinco minutos.

Descenso: 2 horas y 15 minutos

Retorno: Al llegar al río principal, cruzaremos el cauce y saldremos a unos prados junto a la carretera. Caminaremos hacia la derecha y llegaremos al aparcamiento. Tiempo, diez minutos.

Rápel más alto: 25 metros

Material: cuerdas 2 x 30m, neopreno completo. Los oscuros no requieren frontal.

Observaciones: Justo delante del aparcamiento, al otro lado de la carretera, hay una comisaría de forestales. Sed discretos al aparcar, salir, volver y cambiaros: el descenso está teóricamente prohibido.

Lo mejor: Muy estético, bien formado y juguetón

Lo peor: teóricamente prohibido

Puntuación personal (de 0 a 4): 3,3


viernes, 6 de noviembre de 2015

VAL CLUSA


Conocer la zona de Dolomitas me ha costado dos viajes, pero a toro pasado, la verdad es que no me puedo quejar. Aunque es cierto que en 2014 bajamos poca cosa, en agosto de 2015 recuperamos el tiempo perdido y descendimos sistemáticamente, uno tras otro, todos los barrancos imprescindibles del parque nacional y sus alrededores. Tras la toma de contacto del Ciorosolin, el Soffia fue el primero por su belleza, y el Zemola, el segundo por su carácter. Descendidos éstos, llegaba el turno del descenso de más envergadura de la zona: el Clusa.

uno de tantos rápeles estéticos
Sobre gustos no hay nada escrito, pero rebuscando, siempre oiréis hablar del Soffia como máximo exponente de los barrancos de la zona. Para mí, sin embargo, el mejor descenso de los que he bajado en Dolomitas es el Clusa. Es posible que no tenga los juegos de luces del anterior, pero sin duda es mucho más completo, con rápeles muy continuados aunque con algún tramo de progresión por río que no hace que desmerezca. El descenso presenta unas treinta y nueve cascadas, y supone unas siete horas de trabajo contínuo con rápeles, destrepes y saltos, todo ello en el característico escenario calcáreo de Dolomitas. El conjunto proporciona una jornada mucho más que satisfactoria, con todo lo que uno espera de un buen barranco.

Por lo demás, el descenso ha sido bien equipado -a base de químicos y parabolts-, pensando en caudales altos. Eso hace que muchas reuniones queden alejadas, cuando no expuestas. Con un buen volumen de agua, el descenso se antoja complicado. Con un caudal normal, como el que nosotros encontramos, las complicaciones serán menos pero no pierde interés.

El barranco está forzosamente dividido en dos tramos por una presa artificial. Para esquivarla, lo recomendable es no bajar a la última poza, y tomar un sendero que la bordea y luego baja al muro de la presa. Por una trampilla y unas escaleras volveremos al fondo del cauce y podremos continuar nuestro recorrido. La segunda parte es mucho más corta que la primera, pero muy buena.


rápel de mala recuperación (30 m aprox.)...
...pero el barranco enseguida se estrecha y deja jugar


saltos estrechos, pozas profundas
rápeles cortos pero estéticos


los inquilinos del barranco no nos esperaban
el paso clave del descenso si esto va fuerte
  
el rápel más alto del descenso (36 m), en la confluencia con la Val del Canton de i Pez (izquierda)

acercándonos al final de la primera parte...
...recorriendo un tramo magníficamente encañonado


en la segunda parte el caudal aumenta: mejor no entrar si tuvimos problemas en la primera


últimos pasos, obligados por el activo


Datos de interés

Fecha del descenso: 12 de agosto de 2015

Cotación: v4 a4 V

Acceso desde: Belluno (Veneto, Italia)

Combinación de coches: no

Aproximación: Desde Belluno, tomaremos la carretera SR204 a Mas, y de allí, saldremos en dirección a Agordo por la SR203. Al llegar al punto kilométrico 18/II, aparcaremos en un apartadero a la derecha. Allí mismo tomaremos el sendero balizado 546, y en dos bifurcaciones seguiremos las indicaciones al barranco. Cuando el camino se aproxima a él, accederemos al cauce (tiempo, de 1 hora y media a 2 horas). La primera cascada no está equipada; en la segunda encontraremos un químico oculto en la pared derecha.

Descenso: 7 horas aproximadamente

Retorno: Una vez finalizado el descenso, pasaremos bajo la carretera y saldremos a esta por la izquierda, a unos cinco minutos del aparcamiento.

Rápel más largo: 36 metros

Material: cuerdas, 2 x 40m; neopreno completo

Lo mejor: deportivo, completo y continuado

Lo peor: muy resbaladizo, sobre todo el tramo final

Puntuación personal (de 0 a 4): 3,7


martes, 13 de octubre de 2015

GOLE DEL SOFFIA


En los Alpes, las condiciones meteorológicas en pleno verano no tienen por qué ser estables. Hoy los caudales son perfectos, pero mañana cae un tormentón y pasado el descenso que esperabas va imposible. Dejar para mañana lo que podrías hacer hoy puede salirte, por tanto, bastante caro... Por ello, hace tiempo que aprendimos a aplicarnos en nuestros viajes otro refrán igualmente conocido: más vale pájaro en mano que ciento volando. Trasladado al barranquismo, vendría a ser algo así como "más vale barranco a la saca, que irlo dejando".

rapel de 26 metros en la primera mitad
Así pues, y en cumplimiento del principio antes mencionado, durante nuestro último viaje a Dolomitas decidimos hacer los descensos escogidos por estricto orden, empezando -tras la toma de contacto del Ciorosolin- por el mejor de ellos: la gole di Soffia.

Las guías, las webs, la gente que ya ha estado... todos consideran el Soffia como uno de los barrancos más bonitos de Europa. Oír hablar tanto y tan bien de algo acostumbra a crear unas expectativas que luego fácilmente se verán incumplidas. Suele pasar. No obstante, he de decir que el barranco no nos decepcionó en absoluto. Realmente es un barranco precioso, muy bien excavado, acuático y con juegos de luces en sus zonas oscuras que lo hacen muy, muy estético. La primera mitad del descenso es más intensa y continuada; la segunda pierde carácter, pero no por ello dejamos de estar ante uno de los imprescindibles. 



descendiendo al abismo: rápel de 24 metros con el que se accede a los oscuros



la sala de los oscuros, y el pasillo de salida a la luz


Los oscuros son una de las zonas más impresionantes del descenso, y justo a su salida se llega a la confluencia de nuestro barranco con el Pisson, su afluente. Este punto del cañón presenta un ambiente magnífico, soberbio.



El descenso de ambos en una misma jornada no sólo es posible, sino que es recomendable. Por desgracia, las instalaciones del Pisson están dañadas actualmente (verano de 2015) y es necesario llevar taladro para bajarlo, por lo que descartamos hacer la combinación.  






 
bajando al encuentro del Pisson
altísimas paredes rodean la confluencia con el Pisson


la segunda parte, más abierta y luminosa, permite varios saltos muy disfrutones





Datos de interés

pasillo, ya en la segunda mitad
Fecha del descenso: 10 de agosto de 2015

Cotación: v5 a4 V

Acceso desde: Mas (Veneto, Italia)

Combinación de coches: no

Aproximación: Desde la población de Mas, giraremos a la izquierda hacia Sospirolo y el lago de Mis. Bordearemos el embalse y luego giraremos a la derecha, hasta llegar a un pequeño aparcamiento, justo antes del bar alla Soffia. Aparcaremos aquí -mejor que en el mismo bar- y a pie tomaremos una pista asfaltada cerrada al tráfico en fuerte subida. Pasado un edificio de viviendas, en un apartadero a la derecha veremos el inicio de dos caminos. Tomaremos el de la derecha y llegaremos al inicio del descenso. Una hora aproximadamente.

Descenso: 4 horas 10 minutos, haciendo cola en varias cabeceras.

Retorno: Evidente. Una vez finaliza el descenso, saldremos por la derecha y tomaremos un sendero turístico -posiblemente repleto de turistas- que nos llevará al bar y al aparcamiento en cinco minutos.

Rápel más alto: 38 metros

Material: cuerdas 2 x 40m, neopreno completo.

Lo mejor: muy completo y estético, lo tiene todo

Lo peor: está prohibido (al menos, en teoría)

Puntuación personal (de 0 a 4): 3,6


Fotos: David Sánchez, Xavier

lunes, 14 de septiembre de 2015

BARRANQUISMO EN DOLOMITAS (II)


increíbles colores en el tercer tramo del Vielia
El viaje veraniego del año pasado fue lo que un amigo llama un epic fail. Un fiasco, vamos. Dolomitas se incorporó a esa no sé si corta o larga lista de viajes que no salen bien a la primera. Por pura terquedad, este año decidimos repetir, aplicarnos todo lo que aprendimos sobre la zona el año pasado y volver al mismo sitio, al mismo camping y a los mismos barrancos, a esos que nos quedaron pendientes. Esta vez sí, fue todo rodado y pudimos bajar los mejores descensos de la zona, unos barrancos que hacen de Dolomitas un lugar a visitar de forma obligatoria. Esto es lo que bajamos:

  • Rio Ciorosolin. Uno de los mejor valorados tradicionalmente, a día de hoy completamente enronado por una crecida. Disfrutamos de unas condiciones atípicas y pudimos admirar los efectos de las fuerzas de la naturaleza, pero el peligro de caída de piedras no es una posibilidad: es una certeza. A pesar de que lo disfruté, no recomiendo el descenso. 
  • Gole di Soffia. Descenso magnífico, acuático y muy bien excavado. Más bonito que técnico, con una primera parte muy intensa, perfecta, y una segunda parte menos interesante.
  • Val Zemola. Otro gran clásico, sobre todo con caudal alto. El descenso tiene mucho ambiente, y su interés crece a medida que se avanza. Múltiples saltos, y agua muy fría.
  • Val Clusa. Barranco muy completo, con gran cantidad de rápeles muy continuados que nos hacen trabajar sin parar. Muy resbaladizo, sobre todo su tramo final.
  • Val Fogarè Inferior. Muy estético, bien formado, sinuoso y con unos magníficos oscuros. Tiene menos renombre que los anteriores y es más corto, pero es igual de imprescindible.
  • Val Vielia (tramos III y IV). La integral lleva de ocho a diez horas; los tramos tercero y cuarto, algo menos de la mitad. Lleva abierto pocos años, pero va camino de convertirse en un descenso clásico, sobre todo gracias al estrecho final del tercer tramo: uno de los pasajes más bonitos que he visto nunca en un barranco.

el R45 del Ciorosolin, peligroso a día de hoy
Soffia: llegando a la confluencia con el Pisson


un bonito puente de roca en el Val Zemola
espectacular salto de 15 m en el Fogarè inferior


rapelando junto al caño en el Clusa, posiblemente el barranco más completo de la zona



Tras esta entrada empezaré a desgranar uno a uno estos barrancos, pero antes hay que hacer una precisión: Soffia, Clusa y Fogarè inferior -entre otros- están dentro del parque nacional de los Dolomitas de Belluno... y por ello, están prohibidos.

Sólo por ese motivo yo no debería haberlos bajado, y de haberlo hecho, no estaría bien colgarlos aquí... Si hago una excepción a esas dos normas autoimpuestas (la de no bajar barrancos prohibidos, y la de no publicar sobre ellos) es por un único motivo: las mismas autoridades italianas no parecen creerse su propia normativa. En internet es fácil encontrar reseñas, vídeos y otra información de estos descensos. Eso me llamaba la atención desde hace tiempo, y una vez sobre el terreno es fácil entender por qué. Los barrancos de los que hablamos no están escondidos, no se encuentran en valles remotos ni en zonas solitarias. Al contrario, sus accesos y retornos pasan por entornos muy humanizados: parten de carreteras o aparcamientos públicos, pasan junto a bares y recorren caminos muy transitados por senderistas y turistas. A pesar de ello, los barranquistas se mueven por ellos sin ningún pudor, con todo el material bien a la vista y sin ningún impedimento. En todos los descensos teóricamente prohibidos encontramos colas. Si hay una normativa absurda, es aquella que nadie se encarga de hacer cumplir. Eso sí: sentido común. Si véis policías o forestales por allí, os recomiendo que no los pongáis a prueba. Sed discretos.

Dejémoslo aquí, que ya estoy hablando demasiado.

Para más información sobre la zona, sus posibilidades, alojamientos, etc... echad un vistazo a esta otra entrada del blog.

la Merche, cargada hasta los topes y lista para partir hacia Dolomitas


domingo, 24 de agosto de 2014

VAL MAOR


22 de julio, tercera jornada en Dolomitas. El día antes había amanecido lloviendo y se mantuvo así hasta el atardecer, de manera que habíamos hecho poco más que deambular por Belluno y, a última hora, visitar la entrada del Val Maor: un barranco muy encajado pero poco acuático que nos pareció adecuado teniendo en cuenta la que estaba cayendo. Nuestra sorpresa llegó cuando, la mañana siguiente, volvimos a la entrada y comprobamos que el caudal se había duplicado. A pesar de las más de doce horas transcurridas desde nuestra visita anterior, y unas cuantas más desde que dejara de llover, el río llevaba un volumen de agua mayor e incluso había arrastrado las piedras que habíamos dejado para tomar referencias del nivel. No obstante, eso no hizo imposible el descenso, sino aún mejor de lo que ya es. Gracias a la lluvia, disfrutamos de un Val Maor en unas condiciones excepcionales que dieron a este descenso de iniciación un carácter inusual, con la presencia en algunas zonas de rebufos, contras, fuertes corrientes e incluso algún sifón provocado por tapones de troncos. Una gozada para un descenso en el que sólo esperábamos un alto interés estético.

El Val Maor está formado por dos tramos muy estrechos, oscuros y sinuosos, separados por un espacio abierto intermedio que da un respiro. En el primer tramo encontraremos algún posible escape en forma de afluente seco, pero en general el barranco se muestra muy enclaustrado y oscuro. Las estrechas paredes, con sus estratos perfectamente alineados, forman un escenario magnífico y con mucho ambiente.

El descenso comienza en una represa completamente colmatada que permite valorar la cantidad de agua que entra a la primera garganta. Aún así, ello no es definitivo, ya que más adelante el barranco recibe un par de afluentes que aumentan notablemente el caudal. El tramo se encaja inmediatamente y forma pasillos de menos de dos metros de ancho en algunos puntos, sin rápeles pero muy estético.

primeros pasos del descenso
magnífica entrada a las profundidades de la garganta

el cauce se estrecha y concentra el caudal...
...cada vez más

además, durante nuestro recorrido, varios afluentes fueron aumentando progresivamente el caudal


el final del primer tramo se abre a la luz




La oscuridad se adueña del descenso en la mayor parte del recorrido, pero en algunas ocasiones las paredes se ensanchan lo suficiente como para permitir que los rayos del sol lleguen hasta nosotros. Vale la pena entrar cerca del mediodía para poder disfrutar de los juegos de luces que se generan. Nosotros, sin pretenderlo, tuvimos esa suerte. El gris de la roca se mezcla con el verde exhuberante de la vegetación de las partes altas, que filtra los rayos de luz y deja pasar, de forma caprichosa, algunos sí y algunos no.










rayos de luz filtrándose hasta el cauce
ambiente exhuberante en los tramos más abiertos


Acabado el primer tramo, el barranco se abre brevemente y volvemos al exterior. Un rápel desde un nuevo muro de contención precede a la entrada a la segunda parte.

rapelando la presa que marca el final del primer tramo y en inicio del primero


pasillo de caudal concentrado




De vuelta a las profundidades del descenso, esta segunda parte se muestra practicamente idéntica a la primera, aunque con mayor caudal a causa de las aportaciones que va recibiendo. Aquí fue donde nosotros encontramos los pasos más delicados, empezando por un resalte de apenas cinco o seis metros bastante estrecho y con una recepción muy agitada. Este paso tiene un pasamanos que aleja del caño y nos da la opción de esquivarlo saltando o incluso rapelando.










destrepando el resalte, punto clave
la agitada recepción del resalte

Después de esto todavía encontramos algún salto y una larga sucesión de pasillos estrechos y tenebrosos excavados entre los estratos característicos de este barranco. En algunos puntos el agua empujaba con fuerza, y encontramos un par de tapones de troncos que sifonaban el paso y obligaban a hacer equilibrios para superarlos por arriba. 


también hay algún que otro salto
acercándonos con precaución a un tapón de troncos


el gran ambiente que se respira en todo el descenso
 

un pasillo inclinado...
...y otro inundado, antes de llegar al final


En resumen: un descenso eminentemente estético de visita casi obligada, que nos proporcionará una más que agradable sorpresa si tenemos la suerte de bajarlo con caudal alto.



Datos de interés

Cotación: v2 a3 III

Acceso desde: Val Maor (Veneto, Italia)

Aproximación: Inmediato.

Descenso: 2h 30 min.

Retorno: 40 min.

Material: cuerdas 2 x 15 m, cuerda de socorro



Fotos: Jordi Rebollar, Bernat Castells, Xavier


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