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domingo, 26 de marzo de 2017

BARRANC DEL PAS DE L'ESCALELL



Ya es habitual que los amigos suban a mi casa, algún que otro fin de semana, para pasar un par de días haciendo barrancos por allí. Hace unos días, sin embargo, se invirtieron los términos. Por una vez, y aprovechando que bajaba a Barcelona, decidimos reunirnos el sábado y abrir la temporada -¿llega a cerrarse alguna vez?- bajando alguno de los descensos del Prepirineo más cercanos a la ciudad. Al principio dudamos sobre qué barranco bajar. Luego nos dimos cuenta de que hacía años que no visitábamos el Pas de l'Escalell -en mi caso, ¡desde 2009!-, y quedó decidido. 

El Escalell es un barranco deportivo, con una quincena de rápeles bien equipados -a base de químicos y parabolts- que se suceden de forma contínua, sin más interrupciones que un breve tramo llano antes del penúltimo rápel. El descenso está excavado en conglomerados y areniscas, y muestra un buen encajamiento. Y además está a apenas una hora del área metropolitana de Barcelona, por lo que la relación calidad-precio no puede ser mejor. Si vives allí, claro... La única cuestión a controlar será el caudal, que en estiaje acaba siendo muy bajo o directamente nulo. Claramente, la mejor época para descender el Pas de l'Escalell es la primavera y después de lluvias, siempre controlando que no nos pasemos de largo con los metros cúbicos que podemos asumir. En nuestro caso, el caudal encontrado fue más bien normal/bajo.


El descenso se inicia a apenas unos metros del lugar en el que se deja el coche. Entramos al cauce, superamos unos resaltes y no tardamos nada en llegar a los dos primeros rápeles, de doce o trece metros. Entre ambos se une al cauce un pequeño afluente por la izquierda. La cosa empieza con bastante ambiente.

primer rápel: el tronco sigue allí
recogiendo cuerda tras el segundo rápel

Seguimos encadenando rápeles, sin prisa pero sin pausa. El siguiente, como ya dije en su momento, supera una poza intermedia y conduce a una segunda, amplia, que invita al salto. He de decir que la he saltado en ocasiones anteriores, pero en general, la experiencia me invita a hacerlo cada vez menos... y en particular, en esta poza uno no se puede fiar. A fecha del descenso que estoy relatando, el agua cubría por el pecho al pie de la cascada, aunque el fondo es relativamente "blando", a base de gravas. 

superando la poza intermedia y bajando a la "saltable"
resalte equipado -precariamente- en fijo

El equipamiento es muy bueno en general, como ya hemos dicho. Sin embargo, aún encontramos un resalte bastante vertical equipado en fijo con una cuerda permanentemente en remojo, y que ya acusa un poco el paso del tiempo.

Tras ese paso, llegamos a varios rápeles encadenados que rondan los veinte metros. El primero tiene un pamanos recuperable para acceder con seguridad a la reunión, y también una reunión alternativa para descender por fuera del agua. Los siguientes son técnicamente más accesibles, y el conjunto es seguramente el mejor tramo del descenso.

en cabecera de un rápel de 21 metros
esta zona es la más vertical e interesante


rapelando sin problemas con un caudal bastante bajo
Añadir leyenda


Unos cuantos rápeles cortos más, y un breve tramo abierto nos conduce a la recta final del descenso, formada por los dos rápeles más altos de todo el recorrido: un trámite tras el que ya podemos recoger el material y tomar el camino de retorno al aparcamiento.

uno de los rápeles previos al tramo final
penúltimo rápel (23m): el sol se agradece en esta época


el último rápel (27m) es el más feo visto desde arriba...
...pero desde abajo es algo más estético



Datos de interés

Fecha del descenso: 18 de marzo de 2017

Dificultad: v3 a2 IV

Acceso desde: Vilada (Barcelona)

Aproximación: Saliendo de Berga en dirección norte por la carretera C-16, tras cruzar un túnel nos desviaremos a la derecha en dirección a Vilada. Al llegar a esta población, la cruzaremos y antes de abandonarla, por la izquierda tomaremos una calle siguiendo las indicaciones a Sant Romà de la Clusa. Al final de esa calle, volveremos a girar a la izquierda, atravesaremos unas parcelas sin urbanizar y nos adentraremos en la pista que conduce a Sant Romà y al castillo de l'Areny. Siguiendo siempre la pista principal, bordearemos el barranco en altura, atravesaremos un estrecho y llegaremos a unos prados y a una zona de picnic en la que aparcaremos. Aquí nos equiparemos, retrocederemos a pie unos metros y entraremos al cauce para encontrar, de forma inmediata, los primeros resaltes del descenso.

Descenso: de 2 a 3 horas.

Retorno: Después del último rápel, a pocos metros y por la derecha tomaremos un sendero bien trazado que, sin pérdida, nos subirá hasta la pista por la que llegamos en coche. Una vez en ella, la remontaremos hasta llegar al aparcamiento. Tiempo: 40 minutos aprox.

Rápel más largo: 27 metros según reseña (parece más corto, pero no lo medimos)

Material: cuerdas 2 x 30m, neopreno completo en condiciones normales

Observaciones: equipamiento en perfecto estado.

Lo mejor: deportivo, continuado y bien excavado

Lo peor: nada recomendable en estiaje

Valoración personal (de 0 a 4): 2,8


Fotos: David Sánchez, Xavi Guerrero

viernes, 23 de enero de 2015

MONTSERRAT: MIENTRAS LLEGA EL BUEN TIEMPO


El invierno nunca ha sido una época demasiado propicia para el descenso de barrancos. A pesar de que en las reseñas de bastantes cañones figura que su época ideal es "todo el año", en enero generalmente no apetece demasiado enfundarse el neopreno. Y aunque de un tiempo a esta parte el barranquismo invernal o glaciar ha pasado a ser una especialidad más del barranquismo, no dejará de ser algo minoritario.

un servidor, en el torrent Fondo hace unos años
Sin embargo, muchos no se resignan a cerrar la temporada en octubre y reabrirla en abril. Para todos aquellos que no pueden soportar estar varios meses sin barranquear, pero que huyen del agua fría como gato escaldado, siempre quedarán los barrancos secos. Sí, no son lo mismo... pero al menos sirven para calmar el ansia y mantener abierta la temporada todo el año.

En Cataluña, si hay una zona que alberga un buen número de barrancos secos es la montaña de Montserrat. Su relativa cercanía a la costa y su baja altitud hacen que las temperaturas sean más agradables que en el Pirineo, y difícilmente encontraremos nieve o hielo. Y para colmo, está a media hora escasa de Barcelona y su área metropolitana, y a pie de autovía. Muy accesible para un gran número de barranquistas.

mapa de la zona con la situación de los canales equipados para el descenso - cartografía del ICGC


El Santa Caterina, de noche. ¿Llega?
Los descensos de esta zona, eso sí, tienen un carácter propio. Montserrat es un macizo de conglomerado que no tiene cursos de agua activos: tan solo torrentes que recogen el agua de lluvia y se mantienen secos practicamente siempre, con alguna poza de agua estancada y poco más. Por ello, salvo excepciones hablaremos de descensos poco o nada pulidos y algo o bastante vestidos. En fin... no se puede tener todo.

Sin embargo, las posibilidades de completar estos barrancos con otras actividades son casi infinitas... El macizo está cosido a vías de escalada y ferratas tan conocidas como la Teresina.

Tampoco podemos olvidar que Montserrat es una zona natural protegida con el rango de Parque Natural. En 2008, el patronato del parque aprobó una extensa regulación sobre la que escribí en su momento, y que puede consultarse aquí.




Los descensos
 
Dicho todo esto, vayamos al grano. Éstos son, bajo mi criterio personal y a grandes rasgos, los descensos más destacables del macizo:


Torrent dels Caragols

Aunque pertenece a un sector de Montserrat considerado como cara norte en la bibliografía, en realidad este torrente discurre hacia el sureste. Alterna zonas vestidas y abiertas con otras más encajadas y formadas. El tramo final, el más característico e interesante, está formado por un caos de bloques colgados en el interior de una chimenea. Esos bloques crean una especie de cueva por cuyo interior progresaremos y montaremos varios rápeles.

Zona: Can Maçana-Frares (cara sur)
Aproximación: 1 h 15 min, tanto desde Can Maçana como desde el Bruc
Descenso: 1 h 30 min a 2 h
Retorno: 1 h 45 min a Can Maçana; 35 min al Bruc
Rápel más alto: 42 m

En 2007, tras descender este barranco, escribí en el blog la correspondiente crónica y posteriormente colgué su reseña.

uno de los rápeles iniciales, más abiertos
Frank, progresando bajo techo en la chimenea final




salida del rápel de 30 metros, punto final del Tres en Raya
Canal Roja (Tres en Raya)

Junto con el Sajolida, el descenso más conocido y seguramente el más transitado de Montserrat. Y es por algo: en su completo recorrido encontraremos pasillos estrechos y tramos verticales, rápeles cortos, largos e incluso un volado final. Vale la pena. Recientemente ha sido reequipado con la colaboración de la FEEC, por lo que ahora mismo debe encontrarse en perfectas condiciones en todos los sentidos.

Zona: Collbató-Can Jorba (cara sur)
Aproximación: 1 h
Descenso: 2 h 30 min
Retorno: 10 min
Rapel más alto: 30 m

Para conocer con más detalle la Canal Roja, podéis consultar en este mismo blog esta entrada de 2009.
 




Canal del Migdia (Joc de l'Oca)

descenso nocturno de la Canal del Migdia
Otra canal con tramos bien formados, en esta ocasión equipada tanto para el ascenso como para el descenso. Cae hacia el sur en paralelo a la Canal Roja, de manera que es una buena idea combinar ambas, ascendiendo por el Joc de l'Oca para, una vez arriba, descender por aquella.  Como de los que reseño aquí, es de los de menor entidad, para darle algo más de gracia nosotros lo hemos descendido de noche en alguna ocasión. 

Zona: Collbató-Can Jorba (cara sur)
Aproximación: 1h 20 min
Descenso: 1h 30 min
Retorno: 15 min
Rápel más alto: 15 m



Clot de Sajolida

Posiblemente estamos ante el mejor descenso del macizo, el más formado e interesante, con bastantes rápeles, marmitas pulidas y tramos bien encañonados. Por desgracia, también es el más inaccesible: debe pedirse autorización para descenderlo, y sólo se permiten 10 personas/día (ver). Fuera del período comprendido entre el 15 de agosto y el 15 de noviembre no se conceden permisos. El descenso puede alargarse por arriba, entrando por el torrente de Bugaders, y por abajo, continuando por el torrente del Pont. Merece una visita. 

Zona: Collbató-Vinya Nova (cara sur)
Aproximación: 1h 30 min
Descenso: 3 a 4 h
Retorno: 35 min
Rápel más alto: 21 m

el Sajolida presenta tramos estrechos y bien pulidos
el tramo final es el más vertical del descenso




rapelando en el Santa Caterina
Torrent de Santa Caterina o de la Font Seca

Descenso poco o nada formado que cae sobre el merendero próximo a las cuevas del Salnitre. Es uno de los torrentes más largos de Montserrat, y su recorrido íntegro puede llevar unas cinco horas. Sin embargo, la parte más vertical, deportiva y contínua es la última. Ese tramo final, tan corto como el Joc de l'Oca, también se presta a los descensos nocturnos.


Zona: Collbató-Serrat de les Garrigoses (cara sur)
Aproximación: 35 min (parte inferior)
Descenso: 1 h 45 min (parte inferior)
Retorno: 10 min
Rápel más alto: 25 m

El torrente está equipado tanto para su ascenso como para su descenso. Podéis encontrar la reseña, fotos e información más detallada de la parte inferior en esta entrada.

 

al pie del último rápel, en el paso de la Barra
Torrent Fondo

Torrente menos conocido que sus vecinos, pero que no desmerece. Tiene tramos estrechos y ocho rápeles con bastante continuidad. El último de ellos supera un caos de bloques encajados en una vertical tras un flanqueo algo aéreo.

Este corto recorrido también está equipado para hacerlo de forma ascendente.


Zona: Collbató-Serrat dels Monjos (cara sur)
Aproximación: 1 h 30 min
Descenso: 1 h 15 min
Retorno: 35 min
Rápel más alto: 12 m







rapelando junto a las cadenas que permiten el recorrido ascendente




Torrent de Santa María o Vallmala

rápel en el inicio del tramo inferior
Este descenso, único de los que reseño que no se encuentra orientado hacia la cara sur del macizo, tiene un largo recorrido y pasa por la zona más humanizada de la montaña. Su parte superior es interesante, estrecha, sinuosa y bien formada en alguno de sus tramos, y finaliza junto al monasterio. Su parte inferior tiene un carácter más abierto y vertical, menos interesante, parte de la estación inferior del funicular y discurre hasta la carretera en buena parte bajo las cabinas que vienen y van. Como curiosidad, ambos tramos quedaban conectados por la canalización subterránea del torrente, que cruzaba por debajo de la plaza central del monasterio mediante un túnel.  Por desgracia, desde que el patronato estableció la regulación actual ese túnel y el tramo superior están prohibidos, y sólo es posible descender la última parte.
 
Zona: Monasterio (cara noreste)
Aproximación: 10 min desde la estación superior del funicular.
Descenso: 3 h 30 min
Retorno: inmediato
Rápel más alto: 30 m

Encontraréis más información de este torrente en la entrada que escribí en su momento sobre él.



con la prohibición del tramo superior, se ha perdido...
...la posibilidad de recorrer la parte más interesante



Otras posibilidades

la balma de Can Solà
Además de los torrentes que he destacado en estas líneas, hay muchos otros equipados para ser descendidos (Xacó, Gat, Pas de la Panxa, Misser, Lloro, etc.), de longitud, estética e interés diversos. Algunos, como el torrent de la Cova, apenas tienen recorrido y su interés es más paisajístico que deportivo; en este caso, el finalizar en la balma de Can Solà, la más grande de Cataluña con sus tres mil metros cuadrados.

Por último, desgraciadamente debemos descartar algunos descensos, que quedaron prohibidos con la regulación de 2008. Es el caso de la Coma dels Naps en la cara sur, y de dos torrentes de la cara norte: el Jom-Urquiza y el vertical M-80. Los tres están incluídos en el mapa que habéis visto más arriba, pero sólo con la intención de dar su localización aproximada.




Bibliografía


Si os han interesado los descensos descritos podréis encontrar más información sobre ellos, de forma dispersa, en internet... o bien acudir a la librería. Para moverse por la montaña de Montserrat con soltura, recomiendo las siguientes obras en papel:
  • Canals equipades, vies ferrades i altres racons equipats del Parc Natural de Montserrat. Lídia Ill e Iván Fernández, Publicacions de l'Abadia de Montserrat, 2010 (en catalán). Recopilación exhaustiva de los diferentes recorridos por la montaña, con topografías detalladas y toda la información necesaria.
  • Mapa - guía excursionista Montserrat, 1:5.000/1:10.000. Ed. Alpina, 2009 (en castellano, catalán e inglés).



jueves, 6 de marzo de 2014

SALT DEL MOLÍ BERNAT


El Collsacabra es un altiplano a caballo entre las províncias de Barcelona y Girona. Al noreste, en su caída hacia la vall d'en Bas, forma barrancos como el Sallent de la Coromina de Falgars o el torrente del Grau y, ya en plena sierra de Cabrera, verticales como el Sallent de Gurn o el torrente de Cavorques. Estos descensos son quizá los más valorados, y fueron el escenario principal del Encuentro de Espeleología y Cañones (Speleocanyons) de 2013. 

Por otro lado, al sur, el altiplano forma una muralla imponente que serpentea y resigue los límites del valle de Sau y su pantano de este a oeste. Aquí, los torrentes que discurren hacia el sur caen al vacío unas veces de forma escalonada -riera de l'Om, torrente de Gravet-, y otras veces de forma tremendamente vertical -riera de Rupit, torrente de Casadevall-. En algunas ocasiones no son más que simples cascadas que superan el acantilado, sin más recorrido anterior o posterior. Estos torrentes, que habitualmente llevan un caudal escaso o nulo, después de fuertes lluvias crecen de manera espectacular. Es en ese momento cuando merece la pena acercarse a visitarlos.

Uno de esos saltos de agua sin mayor continuidad, pero a la vez tremendamente estético, es el Salt del Molí Bernat, que forma la riera de Balà en las inmediaciones del pueblo de Tavertet. La cascada recibe este nombre del molino cuyas ruinas pueden verse a pocos metros. Aunque aguas arriba del salto el cauce está excavado y tiene algún que otro resalte, lo único de interés, deportivamente hablando, es esta cascada de unos ochenta metros en total. Eso hace que el recorrido sea muy breve, pero con mucho ambiente si acertamos a bajarlo con caudal elevado. Si no nos queda demasiado lejos, vale la pena aprovechar la oportunidad y acercarnos después de lluvias al salto, que por proximidad y horarios puede combinarse perfectamente con el Salt de Tirabous.


vista general del salto y sus instalaciones




El gran rápel, visto desde arriba. En primer plano se aprecia un roce.


iniciando el vuelo
llegando al suelo



Datos de interés

Acceso desde: Tavertet (Barcelona)

Aproximación: Para llegar al salto lo mejor es, posiblemente, dejar el coche al inicio de un sendero señalizado a pie de carretera, entre los kilómetros 10 y 11 de la Ctra. BV-5207. Desde aquí, entraremos en los prados y buscaremos acercarnos al cauce sin molestar al ganado ni a sus dueños (15 min.). Nosotros improvisamos, así que no puedo decir cual es la mejor manera de llegar. No busquéis, no hay bibliografía para este descenso.

situación del salto del Molí Bernat, en el centro - mapa del Institut Cartogràfic de Catalunya, 2014

Descenso: La cascada se divide en dos o tres rápeles, con diferentes opciones dada la cantidad de anclajes que existen (todos químicos o parabolts). A la derecha orográfica de la cabecera, y alejada del cauce, hay una primera reunión que permite rapelar en seco (30 m, cuidado con los roces) hasta la repisa central. Aquí tenemos tres reuniones, una de ellas inviable con caudal, desde las que rapelar unos cincuenta y cinco metros, la mayoría volados, hasta el suelo. Seguramente también puede llegarse hasta la repisa por dentro, por el cauce: he oído que hay alguna reunión, pero no puedo confirmarlo. El recorrido es muy corto, y rápido (1 h).

Retorno: Al pie de la cascada, veremos un afluente que entra por la derecha. Junto a él, tomaremos un sendero, y con algo de orientación en los desvíos, saldremos a la carretera (30 a 45 min.)

Material: Dos cuerdas de 60 metros. Neopreno a criterio (con el caudal de las fotos, en la vertical tenemos asegurada una ducha contundente, aunque no lo parezca.)

¿Cuando ir? El mejor momento para visitar este descenso es después de lluvias fuertes o continuadas: bajará con un caudal potente, que no debería impedir el descenso pero sí darle carácter y estética. Aún así, evaluad...




jueves, 30 de mayo de 2013

BARRANC DE L'OLLA DE MEL


nuestro descenso, desde el merendero del santuario de Gresolet
El año pasado, y de forma previa a la celebración del  encuentro Espeleocanyons 2012 en Bagà (Barcelona), sus organizadores entablaron conversaciones con la dirección del Parque Natural del Cadí-Moixeró para establecer una regulación de los barrancos situados dentro de sus límites, barrancos que hasta entonces estaban prohibidos. Gracias a ese trabajo, hoy vuelven a estar a nuestro alcance algunos descensos bastante interesantes que por culpa de la prohibición habían quedado en el olvido. Es el caso de los tres barrancos secos que, con orientación sur, caen desde lo alto de los riscos o cingles de Gresolet: Bassotes, Paller y Olla de Mel. Hasta el encuentro de 2012 y la publicación del mapa Espeleo&Canyons, Canyons i cavitats de l'Alt Berguedà 1:50.000 (Ed. Piolet, 2012), sólo el primero de ellos había sido publicado; de los otros dos, no había ningún tipo de información disponible.

El Olla de Mel es una grieta cortada a cuchillo en un queso calcáreo. Muy evidente desde abajo y nada desde arriba, salva un gran desnivel en ocho rápeles muy seguidos, sin espacios intermedios. La morfología de este desconocido, con su encajamiento, sus pasillos de tan sólo un par de metros de ancho e incluso un puente de roca, sorprende agradablemente.


Después de acceder a sus escondidos inicios, un primer rápel de 15 metros nos llevará al interior de la garganta. Acto seguido, otro de seis metros nos dejará en un estrecho pasillo, flanqueado por altas paredes.



























Sin pausa, encadenaremos dos rápeles más, de tres y catorce metros, intuyendo ya más abajo el enorme puente de roca que atravesaremos a continuación.



























Un pequeño destrepe nos llevará al corazón del puente de roca. Aquí el cauce hace un giro a la izquierda. Montaremos un rápel de trece metros que nos dejará en una sala.

en el interior del puente de roca





















De nuevo, el cauce vuelve a encerrarse en un estrecho pasillo, y al mismo tiempo, empieza a ganar cada vez más verticalidad. Tras una rampa, haremos dos rápeles de veinticinco y veintiséis metros...



























 
ojo con la caída de piedras en el último rápel
... y saldremos a la luz. La garganta se nos acaba de golpe, pero aún estamos a cincuenta metros del suelo. Con un último rápel de esa longitud, descenderemos una placa vertical y llegaremos al pie de la pared, final de nuestro descenso. Mucho cuidado aquí con la caída de piedras desde lo alto: la repisa que queda a unos cinco-diez metros por debajo de la instalación está llena de piedras sueltas, por lo que es necesario quitarse de en medio y salir del pie del rápel mientras descienden nuestros compañeros o al recuperar.




Datos de interés

Aproximación (dos coches): Desde Bagà, debe cogerse la estrecha carretera que lleva al núcleo de Gisclareny. Sin entrar en él, seguiremos por esta carretera hasta su final, y continuaremos por la pista sin asfaltar que la continúa. Después de serpentear y ganar altura, llegaremos a un collado -el Coll de la Bauma- en el que encontraremos una bifurcación. Aquí torceremos a la izquierda en dirección a Saldes, y descenderemos haciendo varias lazadas hasta llegar al Santuario de Gresolet y su merendero. Dejaremos aquí el primer coche, y con el segundo volveremos atrás, hasta el Coll de la Bauma, para desde allí continuar hacia la izquierda, pista arriba. Saldremos a una zona de prados, y tras superar una loma, aproximadamente a dos kilómetros desde el collado de la Bauma, veremos a la izquierda la vaguada que forma nuestro barranco. Aparcaremos donde no moleste y bajaremos hasta el cauce. Llegaremos a una zona muy vestida, que evitaremos por la izquierda, cogiendo algo de altura y llegando ya cerca del borde de los riscos. Divisaremos un embudo a nuestra izquierda: por ahí no es. Al contrario, bajaremos hacia a la derecha, cruzaremos un claro y continuaremos recto, hasta encontrar una pequeña canal por la que entraremos en nuestro bien escondido barranco (aprox. 15 min.).

El acceso en coche puede hacerse también desde Saldes, tomando la pista a Gresolet que sale desde la misma carretera B-400.

Retorno: Tras el último rápel, bajaremos bosque a través, tendiendo poco a poco hacia la derecha, hasta encontrar un sendero que nos llevará hasta la pista, y de ahí al primer coche (aprox. 20 min.).

miércoles, 14 de noviembre de 2012

RIERA DE RUPIT - SALT DE SALLENT



Con agua, la cascada es realmente bonita
El agua es el gran aliciente de los barrancos, pero la verticalidad es el otro elemento que te hace poner serio en esto del descenso de cañones. No sólo por el elemento psicológico de colgarte a cien metros o más del suelo, sino por la logística y la estrategia a seguir a la hora de encadenar rápeles en medio de una pared, utilizando reuniones sin apoyos para los pies y en las que muchas veces no caben más que dos personas. Este pasado fin de semana volvimos nuestra mirada hacia este tipo de descensos y fuimos hasta Rupit, un pequeño y turístico pueblo cercano a Vic (Barcelona) para descender el Salto de Sallent de la riera de Rupit (v5a2II). Se trata de una cascada de unos cien metros de altura muy vistosa y admirada por los senderistas, con la que la citada riera salva los riscos o cingles de Pujolràs.

El descenso aparece en algunas de las guías clásicas de Cataluña -Descenso de Cañones, Barcelona Tomo I de Edu Gómez y Guia pràctica del descens de barrancs i engorjats de Catalunya de Pere Miralles-, y también en alguna otra. Sin embargo, desde 1994 y 1995, años en que se editaron esas guías, las instalaciones han mutado y se han multiplicado, mientras que no han salido a la luz nuevas reseñas que reflejen los cambios. Según hemos leído, la cascada se abrió por su derecha orográfica, y en ese lado han proliferado las reuniones, de tal manera que siguiendo la línea original, hoy puede escogerse entre diferentes instalaciones que permiten fraccionar las dos tiradas de cincuenta metros iniciales y recuperar mejor las cuerdas. La línea de rápeles va por fuera del agua y las instalaciones son buenas, a base de químicos con anilla o bien unidos con cadena. Ésto es lo que pudimos observar en nuestro recorrido por la pared:


Esa línea no es la única posible. En la misma derecha orográfica hay otra más cercana al agua, aunque no sabemos cuántos rápeles la forman ni de qué longitudes: junto al chorro se ven los primeros químicos de un pasamanos cuyo final no se ve desde arriba. Y por último, por la izquierda orográfica, parece que puede descenderse la cascada en dos rápeles: el primero a instalar en una encina y el segundo en una reunión a base de químicos algo escondida, y desde la que se baja hasta el final por el activo. El rápel más largo por aquí sería de 60 metros aproximadamente.

Tenemos curiosidad. Si alguien lee esto y tiene más información de primera mano de esas otras líneas de descenso -número de rápeles, situación, longitudes...-, por favor, que deje un mensaje en este post o nos envíe un mail, y completaremos el croquis de aquí arriba. Gracias.

En lo que a nuestro descenso respecta, partimos de una primera reunión, monopunto, situada en una repisa a la derecha orográfica. En ella montamos un rápel de unos cinco metros, en diagonal, para ir a buscar la segunda reunión, en otra repisa algo más abajo y a la derecha. Desde aquí nos espera un rápel de 25-30 metros -puede que menos, pero es mejor pasarse que no llegar- hasta la siguiente reunión. 


Un alto en el camino hacia R3 para desenredar las cuerdas

La tercera reunión que utilizamos (R3 en el croquis) se encuentra colgada en un saliente por encima de la gran repisa central. Justo al lado, a su derecha, se encuentra otra reunión peor y más antigua, en la que puede colgarse nuestro compañero/a mientras espera su turno...


R3, a base de químicos con cadena, y a su lado la vieja R3a y su cuerda roída

Desde R3, nos descolgamos unos treinta metros hasta R4, una reunión colgada para dos personas máximo, formada por dos químicos unidos por cadena, y unos dos metros más abajo, un solitario químico con anilla (¿punto de espera para el compañero?). Por el camino, a mitad de cascada, se cruza una enorme repisa con tierra y vegetación. Invita a pararse ahí, pero no hay ninguna reunión, salvo un natural en los árboles de la derecha que no parece muy recomendable.


Anaïs superando la repisa, camino de R4


El último rápel es, sin duda, el más estético
Desde R4, ya sólo queda descolgarse unos cincuenta metros hasta la base de la cascada, en el rápel más estético y disfrutón de todos. Aún así, puede fraccionarse una vez más, ya que diez o quince metros por debajo de R4, hay una repisa húmeda y resbaladiza en la que encontraremos una última reunión, también a base de químicos. Si no fraccionamos, el sitio nos servirá para comprobar si las cuerdas llegan bien abajo o no. Ni siquiera caeremos dentro de la enorme badina, sino que llegaremos a una repisa en la que podremos soltarnos y recuperar cuerdas tranquilamente sin tener que bañarnos si no queremos. Algo que empieza a no apetecer.


Siguiendo la línea descrita no tuvimos ningún problema en la recuperación de las cuerdas, ni roces peligrosos. El descenso nos dejó muy buen sabor de boca, aunque eso sí: seguro que con la cascada seca, la cosa cambia. A programar, pues, después de lluvias.



Una vez abajo hay que girarse y admirar la cascada
La foto de recuerdo de rigor



























Datos de interés

Población: Rupit (comarca de Osona, Barcelona)

Aproximación: Entrando en el pueblo de Rupit, superaremos un aparcamiento y giraremos a la derecha, cruzando un puente sobre la riera de Rupit. Dejaremos atrás las casas, y seguiremos por una pista asfaltada. Pasaremos dos bifurcaciones, que tomaremos siempre a la izquierda, y llegaremos a unos prados con espacio de sobras para aparcar. Dejaremos aquí el coche, y continuaremos a pie por la pista, bordeando los riscos y llegando al inicio de la cascada en apenas 10 minutos.

Si en lugar de en coche, hemos llegado en furgoneta, el lugar es perfecto para pasar la noche (es furgoperfecto, vamos...).


Descenso: sólo el Salt de Sallent, de 1 a 2 h, en función del número de fraccionamientos que hagamos.


Riscos o cingles de Pujolràs, a la izquierda del salto
Retorno: El barranco tiene continuidad más allá del salto, pero nosotros no seguimos. A la izquierda orográfica de la badina de recepción tomaremos un sendero, poco trazado al principio pero muy claro a medida que avanzamos y que se mantiene próximo al pie de la pared. Tras unos minutos, llegaremos al camino mucho más marcado que viene del torrente de Gravet: lo seguiremos hacia la izquierda, y ascenderemos por una canal hasta lo alto de los riscos. El camino continúa, primero hasta un mirador, y luego hasta el punto de inicio del descenso. Tiempo: 30 a 45 min. hasta el coche.

Cuerdas: 2 x 60 m
 
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