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lunes, 29 de marzo de 2010

BARRANC DEL SORD + BARRANC D'ABDET


Después de la interesante jornada del sábado, para finalizar bien nuestro fin de semana en Alicante optamos por uno de los "a programar" de la zona: el barranco de Mela o Abdet. Para darle algo de color, sin embargo, decidimos entrar en él a través del barranc del Sord. Con ello, uno se salta la primera mitad del Abdet, pero a cambio se hacen un puñado de rápeles de hasta 25 metros y se entra directamente a la parte más engorgada del descenso principal.

Para llegar al descenso debemos tomar la carretera CV-70 que va de Alcoy a Benidorm. Yendo en dirección a esta última, al poco de pasar Confrides debemos desviarnos hacia Abdet. Entraremos en el pueblo y lo atravesaremos, hasta llegar a una pequeña plaza con un parque infantil. Dejaremos el coche aquí o en el aparcamiento de abajo, y después de coger el equipo subiremos la cuesta y torceremos a la derecha. En unos diez minutos, esta pista asfaltada nos llevará al inicio del río Mela, que pasa canalizado bajo ella. En este punto podemos evaluar bien el caudal (foto izquierda). Si lo que queremos es bajar el Sord, continuaremos por la pista hasta encontrar una pequeña explanada a la derecha, donde también podríamos aparcar un segundo vehículo si lo tuviéramos. Desde aquí, un sendero nos baja al cauce.

Este afluente del Mela consta de varios rápeles de diferentes alturas. Tres primeros rápeles cortos dan paso a una zona abierta.




















Tras ella, llegamos a los dos rápeles más altos del recorrido, de 15 y 25 metros. El primero tiene una poza de recepción llena de agua, que puede evitarse pendulando hacia su salida. El segundo es volado.




















Después de ésto, dos pequeños rápeles más nos dejan en el cauce principal. Si el Sord bajaba completamente seco, el Mela presentaba un buen caudal, que nos permitió saltar los cuatro rápeles equipados y algunos resaltes. Ninguna dificultad para un tramo bonito y divertido.



























































































Bajando un último rápel y un par de resaltes, por la derecha veremos el sendero de salida. Por él se sale primero a unos bancales y luego a una pista asfaltada. Siguiéndola hacia la derecha, enseguida llegaremos al aparcamiento y al coche. Si después de cambiaros coméis algo allí mismo, es probable que no tarden mucho en llegar unos pequeños bandidos a reclamar su parte. Os dejarán sin atún, os lo aseguro...












viernes, 19 de marzo de 2010

BARRANC DELS PENYALS


Después de bajar el barranc de l'Infern y comer algo, cogimos el coche sin quitarnos el neopreno ni nada (si te lo quitas, luego ya no te lo vuelves a poner...) y nos acercamos al barranc dels Penyals. Para ello seguimos la misma carretera CV-712. Al llegar a Vall d'Ebo, la carretera rodea el pueblo y luego asciende y pasa junto a la entrada de la cova del Rull. Más adelante, en el punto kilométrico 11, dejamos el coche a un lado de la vía. Por la izquierda sale un sendero poco trazado, que pasa junto a una curiosa cabaña construida con botellas de vidrio, y que nos lleva al cauce en apenas diez minutos. Éste se va cerrando poco a poco, hasta que llegamos a las primeras dificultades.
















Las paredes están muy pulidas, y llegan a acercarse hasta formar pasillos muy estrechos, con puntos concretos de poco más de medio metro de ancho. Nada más empezar, rapelamos para evitar la primera de las muchas marmitas trampa que presenta el cauce.
















No tardamos en encontrar algo de agua, aunque no tanta como en el Infern, ni tan limpia. En general, avanzamos por estrechos sinuosos, destrepando pequeños resaltes y pozas y realizando pequeñas escaladas para sortear las marmitas trampa que nos vamos encontrando. Sólo rapelamos en un par de ocasiones; el resto de las veces destrepamos, e incluso hicimos un par de saltos. Igualmente, el barranco tiene en varios puntos anclajes químicos para montar pasamanos recuperables, útiles para evitar tanto las aguas vivas en caso de caudal alto, como para sortear las aguas muertas que puedan quedar tras mucho tiempo sin lluvias...


















































Después de las últimas marmitas trampa, el barranco se abre ligeramente. Enseguida veremos a nuestra izquierda la vaguada de un afluente y algunas trazas de lo que parece un sendero, aunque es posible que sus autores sean más bien los animales de la zona. Subiremos por ellas hasta lo alto, y llegaremos a unos bancales de olivos y una pista, que nos devolverá a la carretera, cerca del kilómetro 12. Sólo nos queda subir por ella el kilómetro que nos separa del coche.

BARRANC DE L'INFERN (ALICANTE)


Este fin de semana pasado teníamos la intención de hacer una escapada relámpago a Castril (Granada), pero tras un repentino cambio de planes, Anaïs y yo decidimos visitar una zona hasta ahora desconocida para los dos: Alicante. Después de viajar el viernes hasta Pego y alojarnos allí, el sábado decidimos combinar los dos barrancos más interesantes de la provincia según habíamos leído: Infern y Penyals.

Para el primero, debe salirse de Pego en dirección a Vall d'Ebo, por la carretera CV-712. Pasado el kilómetro 20 y antes de llegar al 19, sale una pista a nuestra izquierda, que en unos cinco kilómetros nos lleva a una casa rural y una pequeña explanada, donde aparcaremos. Por la entrada del aparcamiento, junto a una encina y bien señalizado, sale un sendero que nos lleva en quince minutos hasta el cauce.












El barranco es bonito en sí, con paredes estrechas y pulidas y varias marmitas trampa. Es un descenso conocido por sus crecidas: tras lluvias intensas entra en carga, y los aluviones han modificado el cauce varias veces en los últimos años. Nosotros no hemos encontrado caudal, pero sí las pozas llenas de un agua limpia y... fría. En otras fechas no sería necesario, pero en esta ocasión no sobraba el neopreno. Ni siquiera durante el retorno...

















































































Llegando al final del descenso, una marmita trampa, en nuestro caso saltable, da paso a otra perforada. Con caudal, el agujero de salida llega a formar un gran sifón.




















Tras esta marmita, el cauce se abre y llegamos a una gran balma. Siguiendo cauce abajo durante un kilómetro, al llegar a la altura del barranco del Fleix (derecha), veremos a la izquierda un sendero formado por escalones de piedra, indicado con las marcas amarillas y blancas de PR. Lo seguiremos, y mientras tomamos altura veremos que dicho sendero continúa al otro lado del cauce, remontando el barranco del Fleix. Saldremos a un camino asfaltado, pasaremos unas casas y llegaremos al aparcamiento.












Sólo nos quedará reponer fuerzas comiendo algo antes de ir a por el siguiente descenso...




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