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jueves, 11 de septiembre de 2014

RÍO PRIALUNGA


25 de julio. Con el río Ciolesan y el torrente Chiadola por fin habíamos conseguido completar una jornada de barranquismo verdaderamente digna en Dolomitas. Sin embargo, la previsión meteorológica para los siguientes diez días era bastante mala, y nuestras esperanzas de poder bajar Soffia, Clusa o Val Zemola, entre otros, practicamente se habían desvanecido. Ante esto, se instauró en el grupo el debate entre quedarnos y esperar la oportunidad de anotarnos alguno de los buenos, o emigrar a Liguria y Alpes Marítimos, única zona en la que la meteo era buena, y asegurar el tiro. La democracia se impuso, hicimos las maletas y nos desplazamos hacia las zonas mencionadas, en las que no me quedaba nada interesante por hacer y mi motivación era rotundamente cero.  

En estas circunstancias, el primer barranco que nos fijamos como objetivo fue el río Prialunga, uno de los descensos destacados de Liguria según las guías y webs que consultamos. A pesar de ello, el barranco nos pareció muy normalito, sin ningún paso destacable o nada que lo hiciera especial. Si a ello le sumamos que el caudal era bajo o muy bajo, el resultado fue tachar un barranco más en una jornada de relleno, sin cumplir con las expectativas creadas.   



primer rápel del descenso, y también el más largo
animando un rápel saltando su parte final


rápel inclinado, toboganeable...
...y el siguiente, más alto e inclinado


rápeles en una zona de bloques de la parte intermedia
Rebo, evitando un roce con la ayuda de un desviador


Ambiente encajado en general. Lástima del escaso caudal

aunque el agua no corre demasiado, las pozas son grandes y profundas


Uno más que añadir a la colección. Los días siguientes, antes de volver a casa, aún hicimos Barbaira en Liguria y la Maglia en Alpes Marítimos, dos buenos clásicos que ya conocía, y que no colgaré porque ya están reseñados en este blog. 



Datos de interés

Cotación: v3 a2 III

Acceso desde: Sciarborasca (Liguria, Italia)

Aproximación: 1 h

Descenso: 3h 30 min

Retorno: 5 min.

Material: cuerdas 2 x 30 metros.




 Fotos: Bernat Castells, Xavier


martes, 17 de julio de 2012

GOLA DI BUGGIO


Al día siguiente de bajar el torrente Barbaira, buscamos algo cercano con lo que aprovechar la mañana, y nos metimos en el que acabaría siendo nuestro último descenso en esta escapada. La Gola di Buggio (v2a2II) es un descenso sencillo, de menor categoría que los hechos durante los días anteriores, aunque con algunos pasajes de interés. Se baja en un par de horas, y su recorrido consiste en superar tres rápeles de hasta 15 metros, algún que otro pequeño salto, destrepes, y también un pequeño caos de troncos y ramas caídos ya cerca del final. Desde luego, es un barranco menor, que no justifica recorrer mil kilómetros hasta allí, pero que bien sirve como complemento a los clásicos. A nosotros nos sirvió para acabar de dar por aprovechada la semana en lo que a barrancos se refería, y para poder hacer turismo el resto del día sin cargos de conciencia...

Aproximación: Usando como referencia Ventimiglia, saldremos de este municipio por la SP64 en dirección a Dolceacqua. Pasaremos primero esta población, luego Isolabona y más adelante Pigna. Superada este última, y ahora ya por la SP65, en un desvío torceremos a la izquierda y en tres kilómetros llegaremos a Buggio. La carretera entra en el pueblo y asciende torciendo a la izquierda. Después de varios giros llegaremos un aparcamiento. Dejaremos el coche aquí y continuaremos subiendo a pie por la carretera, saliendo de la población. Pasaremos una fuente, y en una curva de ciento ochenta grados a la izquierda, tomaremos un sendero hacia la derecha. Éste remonta el barranco en altura por su derecha hidrográfica, hasta llegar a un desvío en el que, por la derecha, bajaremos inmediatamente al cauce (30 min.).

Descenso: El recorrido se inicia con un tramo de río sin interés de unos veinte minutos, tras el cual llegan los rápeles. Los dos primeros ayudan a superar varios bloques enormes, que en el caso de R2 llegan a formar un puente de roca.
 
R1, 5 metros

R2, 15 metros para superar un caos...
...pasando bajo uno de los bloques
























A continuación, un tercer rápel (6 metros) nos deja en una bonita poza de aguas verde esmeralda. Tras él el barranco se engorga y forma bonitos pasillos.

R3, que no nos fiamos de saltar
Esta foto podría ser del Barbaira
























Por desgracia, encontramos algún que otro árbol caído recientemente estropeando toboganes y poniendo dificultades.
 
Troncos recién caídos, con las hojas aún verdes
Más pozas verde esmeralda
























Ya hacia el final, recorrimos algún pasillo subexcavado, más estrecho... y también nos topamos con una maraña de ramas taponando el cauce. Afortunadamente, fue algo puntual.


Muchos árboles caídos en el cauce, aunque no causan demasiados problemas






El barranco empieza como acaba, con un pequeño tramo de caminata por el río, hasta llegar al lugar que marca el punto y final al descenso: una estación de aforo con una tabla de medición.


Retorno: Pocos metros más allá de la estación de aforo, sale un sendero por la derecha que sube hasta las últimas casas del pueblo. Una escalera de cemento nos dejará en la carretera, desde la que bajaremos hasta el aparcamiento (20 min.).

lunes, 16 de julio de 2012

TORRENTE BARBAIRA INFERIOR


Si el primer día de nuestra estancia en Liguria visitamos San Remo, el segundo hicimos los barrancos de Argentina y Grognardo, y el tercero lo dedicamos a conocer Mónaco y la costa, el cuarto día tocaba de nuevo bajar barrancos. Como si lo vas dejando para el final, corres el riesgo de volverte sin hacerlo, decidimos meternos en el mejor barranco de la zona: el tramo inferior del río Sgorea o Barbaira (v3a3II), que según el tópico es el hermano pequeño de la Maglia. Es un descenso acuático, que empieza y se mantiene preferentemente abierto y luminoso para, ya en su tramo final, formar un bonito estrecho. La tónica general son las pozas verdes y los saltos, muchos saltos, lo que hace el descenso tan estético como divertido. La dificultad y el compromiso son bajos. Como diría Edu Gómez en cualquiera de sus guías, "a programar sin dudar". ¿Algo más? Ah, sí. Es un descenso muy frecuentado, y... es de pago. El pueblo ha encontrado una oportunidad de negocio en el descenso de este barranco y cobra un módico precio por bajarlo, aunque ofrece algunos servicios a cambio.

En el puente, a punto de pagar el "peaje"
Cruzando el casco antiguo, al inicio de la aproximación










El cañón se encuentra en la localidad de Rocchetta Nervina, a quince kilómetros de la fronteriza Ventimiglia. El camping en el que nos alojamos, el Camping delle Rose en Isolabona, está a apenas siete kilómetros. El caso es que entraremos en aquella población por su vía principal, y al llegar al centro del pueblo y al final de la calle, veremos un pequeño aparcamiento, en el que hay un panel informativo con la topografía del barranco. Aunque no esté lleno -lo más seguro-, es mejor subir hacia la izquierda, donde encontraremos un gran aparcamiento a cincuenta metros. Después de aparcar, volveremos a pie a la calle anterior, ahora peatonal, y llegaremos al puente que cruza el río Sgorea. Allí tocará pagar peaje: para descender el barranco, deben darse los datos de un responsable del grupo y pagar cuatro euros por persona. Después del trance continuaremos hacia la derecha, entraremos en el casco antiguo y, siguiendo los carteles, nos desviaremos a la izquierda para salir al monte y remontar el río que vamos a descender. Seguiremos el sendero e ignoraremos un desvío a la derecha, para continuar recto hasta la bifurcación -señalizada- que conduce al puente o ponte di Cin (40 minutos). Me da a mí que la mayoría de la gente comienza aquí el descenso, pero las guías marcan otra entrada más arriba, en el Ponte Pau (1h 15 min). Nosotros, ya que habíamos ido hasta allí, decidimos entrar por esta última. Ese día, igual que el resto de la semana que pasamos en Liguria, hizo un calor infernal, y la subida, siempre bajo el sol, se nos hizo especialmente dura.

Una vez en el agua, lo que separa los dos puentes de acceso es un tramo de marcha por río abierto, con algunos resaltes que superar y unos cuantos saltos. Pasaremos bajo una canalización en no demasiado buen estado.

Resalte al principio del descenso
Uno de tantos saltos


Canalización un tanto ruinosa, ya cerca del puente de Cin



A partir del puente de Cin, aparentemente no cambia nada. Podemos empezar este tramo saltando desde el puente (8 metros). Más adelante encontraremos más saltos, algunos espectaculares, aunque también algunos pequeños rápeles en los que habrá que utilizar la cuerda.

Salto desde el Ponte di Cin
¡Qué bien se estaba en el agua!
























Guardando bien la cámara antes de saltar...
...lo que según la reseña es un rápel de 12 metros











Pasamanos hacia un salto buscado de unos 6 m
Las pozas son tan verdes como profundas



































Poco a poco, el río se va encajando. Finalmente, acabará formando una bella garganta en la que tocará nadar, saltar y también rapelar entre altas paredes. La tentación de saltarlo todo es alta, pero ojo: no siempre es posible.


Al final, uno pierde la cuenta de los saltos
Nadando lentamente, disfrutando























El color del agua es increíble
Va a ser verdad que se parece a la Maglia

El tramo más encañonado es realmente exhuberante

A punto del enésimo salto
Rapelando lo que parece saltable pero no lo es















Si acabara así sería perfecto, pero no. Cuando la garganta se abre, el descenso pierde interés y nos esperan veinte minutos de caminar por el río. A nosotros se nos hicieron entretenidos, porque sorprendimos a dos parejas haciendo sus cosas entre los caos de ese tramo. Debe ser que entre semana el barranco no está muy concurrido... Finalmente se llega a una pequeña presa llena de bañistas en la que se pone punto y final al descenso.

El camino de retorno sale por la derecha, y no tiene pérdida. De vuelta al pueblo, junto al gran aparcamiento que mencionaba antes, encontraremos la justificación a los cuatro euros que pagamos al principio: vestuarios, duchas, una pila para lavar el material y vallas para colgarlo. No me gusta que le pongan puertas al campo y te hagan pagar por cruzarlas, pero al menos aquí, te ofrecen algo a cambio.

martes, 10 de julio de 2012

RIO GROGNARDO


El Grognardo (v3a4II) es uno de esos descensos normalitos que se benefician de tener al lado otro bueno, pero corto. Así, el hecho de acabar en el mismo sitio que el breve torrente Argentina anima a combinar ambos descensos, convirtiendo lo que sería una actividad de media mañana en algo más completo. Este barranco, que en solitario apenas lleva una hora descender, no tiene puntos de dificultad ni interés especial, aunque su garganta final es muy estética.

Se inicia bajo un destartalado puente de madera, y tras un resalte equipado de dos metros, se llega en seguida a un rápel de seis. Desde una pequeña repisa, a la derecha y un poco más arriba, puede saltarse sin problemas, ya que cubre sobradamente (al menos, el día de nuestro descenso). Acto seguido, haremos un breve rápel por un canalón...

Anaïs a punto de saltar
Vista del tercer rápel (el primero que hicimos)























R3, 6 metros según reseña
R3 desde la poza de recepción
























...y más adelante, encontraremos una rampa que puede rapelarse o destreparse. Esto es muy corto y aquí no hay tiempos muertos.



Con un rápel de ocho metros, entraremos en la garganta final, por la que caminaremos hasta que ésta se abre.

Entrando en la garganta final
Final de la garganta, y del descenso
























Llegando a Loreto durante el retorno
Ya hemos acabado. Cincuenta metros y un par de destrepes más adelante está el lago Degno, la confluencia de nuestro descenso con el torrente Argentina. Y a nuestra izquierda, en una ladera inclinada por la que treparemos, está el camino que nos devolverá al coche a través de las casas de Loreto, después de haber remontando el torrente Argentina. La descripción del retorno está aquí.

TORRENTE ARGENTINA


Uno de los descensos mejor valorados de la región italiana de Liguria es el Torrente Argentina (v3a4II), un barranco muy acuático y a la vez lúdico, ya que todas sus cascadas, instaladas o no, podían saltarse a fecha de nuestro descenso. Es de acceso y retorno breves (10' y 40' respectivamente sin combinación de coches), y recorrerlo tan sólo nos llevó una hora y veinte minutos. Por establecer algún tipo de comparación, viene a ser una garganta de Escuaín. Y como en el caso del barranco oscense, es casi obligado completarlo combinándolo con el descenso de uno de sus afluentes: en este caso, el río Grognardo. Eso hicimos nosotros el pasado 26 de junio, comenzando de esta forma nuestro breve recorrido por los barrancos de la región. El conjunto no se alarga en absoluto (aproximadamente unas tres horas y media en total, acceso y retorno incluídos).


Acceso. El barranco se encuentra en el municipio de Triora, a 37 kilómetros de San Remo. Desde la población de Triora pues, saldremos por la via provinciale SP52 y nos dirigiremos al pequeño núcleo de Loreto y su ermita, situado a unos dos kilómetros y medio. Recorrida esa distancia, llegaremos a la ermita y a un cruce en el que por la izquierda se pasa un enorme puente. Nosotros seguiremos hacia la derecha unos ciento cincuenta metros, pasaremos un restaurante y dejaremos el coche en un pequeño apartadero a la derecha. Al otro lado de la carretera sale una pista que desciende hasta el cauce en diez minutos.


Descenso. El barranco empieza con un tramo de progresión horizontal con pasillos, pequeños resaltes y badinas. Tras cerca de media hora de marcha, llegaremos al primer resalte equipado, de unos tres metros, que nosotros saltamos sin problemas.

El primer salto, visto desde arriba...
...y desde abajo.
























Después de pasar bajo un puente de piedra, llegaremos a una nueva cascada, que vierte sus aguas en una gran poza de aguas verdes. A la derecha encontraremos un químico (¿inicio de pasamanos?), y supongo que más lejos una reunión, pero no la buscamos. La poza invita a saltar sin dudar sus siete metros según reseña.

Tramo de nado bajo el puente de Mauta
Después de saltar la segunda cascada
























A continuación, una rampa delicada con caudal conduce a una nueva cascada, que también saltamos sin pensarlo.

Lo mismo. La tercera cascada, vista desde arriba...
...y desde abajo.
























A partir de aquí, el barranco vuelve al plano horizontal: tramos estrechos, pasillos y largas badinas que cruzar nadando llevan a una última cascada, tumbada, que desemboca en una gran poza (el lago Degno).



























Retorno. Una vez en el lago Degno, tenemos dos opciones: volver al coche o combinar el descenso con el río Grognardo (lo más recomendable).

Volver al coche. Al llegar al lago, veremos un afluente que se incorpora por la derecha hidrográfica. Es el Grognardo. Lo remontaremos cincuenta metros, y antes de entrar en una zona encañonada, veremos por en la izquierda hidrográfica una ladera abierta. Subiremos por su pendiente y encontraremos un sendero que remonta el torrente Argentina. Seguiremos hasta llegar a una pista. Continuaremos por ella hacia la derecha, y prestaremos atención, porque cuando empiece a descender, deberemos tomar un sendero que sale por su izquierda. Si nos pasamos de largo ese desvío, descenderemos hasta una casa y no quedará más remedio que volver atrás. Por el sendero mencionado cruzaremos el puente de Mauta, y ya por la izquierda hidrográfica del Argentina ascenderemos hasta Loreto, saliendo a la carretera junto a la ermita.

Ir al inicio del río Grognardo. Desde el lago Degno seguiremos río abajo unos cincuenta metros más, hasta ver un sendero de salida a nuestra derecha. Lo tomaremos, y en diez minutos nos plantaremos en el inicio del afluente.

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