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martes, 23 de abril de 2013

SALLENT DE LA COROMINA DE FALGARS


A mediados de enero estuve en la zona del Collsacabra y la Vall d'en Bas, a caballo entre las provincias de Barcelona y Girona. La intención era pasar unos días allí y bajar algunas de las muchas verticales que salvan los cingles (riscos) de esas tierras, pero mi destino era otro. El invierno apareció de pronto con una crudeza inesperada, y el material se quedó en el maletero esperando tiempos mejores, mientras dedicaba aquellos días extraños al turismo, la familia y el cine.

La cascada, vista desde la pista
Como ni el invierno ni el frío son eternos, tarde o temprano había que retomar los planes donde se quedaron... y este sábado volví a aquel escenario, esta vez bajo un sol espléndido. De entre los posibles, escogimos descender el Sallent de la Coromina de Falgars (v4a2II), el descenso más interesante a priori de un sector en el que no había descendido nada hasta ahora.

Más que un barranco, estamos ante una bonita cascada de un centenar de metros, fraccionada en tres rápeles, precedida por un breve pasillo de acceso y sin continuidad tras ella en lo deportivo. El caudal en la vertical es evaluable desde la misma pista de acceso, que pasa muy cerca del precipicio.

En sus inicios, a pocos metros de la pista que lleva al núcleo de Falgars d'en Bas, el río atraviesa un breve estrecho, que tras un resalte se abre al vacío y nos deja en la cabecera de la gran cascada. La salida al vacío, algo expuesta, nos hará rapelar primero por fuera del agua, pero los caprichos de la roca harán que bajemos más de la mitad del rápel por la cascada. Ojo pues, si el caudal es elevado.


Iniciando el primer rápel de la vertical, de unos sesenta y cinco metros







Tragando agua al final del rápel de 65 m
La cascada, vista desde abajo


Último rápel del descenso

Tras un primer rápel de 65 metros hasta una repisa, otro de 20 metros pondrá fin a la cascada, y un último de 12 metros nos sacará definitivamente de la verticalidad. Antes de abandonar el río, sin embargo, aún tendremos que realizar varios destrepes, y superar unas rampas mediante un rápel de 32 metros. 

Tras un caos de rocas, encontraremos a nuestra izquierda el sendero que nos devolverá a la pista de Falgars d'en Bas, aunque al otro lado de este pequeño pueblo.

¿Conclusiones? Descenso para los amantes de las grandes cascadas, que además es combinable en una jornada con cualquiera de las verticales vecinas por distancia y horarios. A realizar sobre todo después de lluvias, aunque asegurándonos de que el caudal no es excesivo en la vertical.




domingo, 17 de marzo de 2013

TORRENT DE LES CAVORQUES


A principios de la semana pasada, un frente barrió Cataluña dejando precipitaciones generosas en la zona de la Vall d'en Bas (Gerona). Para el domingo, David y yo decidimos aprovechar el agua que aún quedara en la zona bajando algo con un mínimo de entidad. Escogimos el Sallent de Cavorques (v5a1II), una gran vertical cuya parte inferior ya había probado hacía años, pero cuya repetición, esta vez integral, me rondaba por la cabeza desde hacía un tiempo... y pudimos disfrutarla con agua corriente.

El descenso consta de dos partes separadas por un tramo de cauce abierto y boscoso. La primera se inicia en un cauce poco excavado que, tras varios resaltes, se inclina y formando una especie de escalera gigante, nos deja tres rápeles de 25, 47 y 50 metros. 

Primeros pasos dentro del barranco
El segundo rápel, de 47 metros























Tercer y último rápel de la primera parte: 50 metros escalonados

Después del tercero, varias rampas y un tramo de bosque sin interés -que nosotros evitamos- conduce a la segunda parte del descenso, más vertical y técnica. Consiste, básicamente, en descender una cascada de aproximadamente cien metros fraccionándola en tres rápeles. Las reuniones segunda y tercera se encuentran colgadas.

David montando el rápel de 15 metros de salida al vacío, con el Salt de Sallent a sus espaldas

Segundo fraccionamiento de la vertical, de 45 metros

Un último rápel de 40 metros nos deja en el suelo
R40 m visto desde abajo





 




















Descendida la gran cascada, otro rápel, de 45 metros, nos deja al pie del Salt de Sallent, que en esta ocasión mostraba una tentadora cortina de agua. Al verlo desde arriba, habíamos estado a punto de cambiar de cascada y bajarla en lugar del Cavorques...
 
R 45 m
David, bajo el Salt de Sallent













 










Después de la unión de los caudales de las dos verticales llegamos al Gorg del Diable, en el que hay que hacer un último rápel (30 m) para finalizar el descenso. Buen fin de fiesta, teniendo en cuenta que este punto llevaba un caudal bastante más alegre.

Caudal alegre que no da problemas pero queda bien en las fotos

 
Una buena jornada, con un descenso poco conocido pero muy interesante. Imprescindible para los amantes de la verticalidad.



Datos de interés

Acceso desde: Vidrà (La Garrotxa, Gerona)

Último rápel del descenso
Aproximación: Desde Vidrà, cruzaremos el pueblo y saldremos de él pasando junto a una empresa maderera, por una pista asfaltada que conduce a Sant Privat d'en Bas. Bordearemos el núcleo de Ciuret, y al poco, en una curva muy pronunciada a la izquierda, tomaremos un desvío a la derecha. Continuaremos ahora por tierra hasta el collado de Ciuret, y en él encontraremos una bifurcación, en la que continuaremos por la derecha. La pista desciende y aparece una nueva bifurcación, en la que tomaremos la pista izquierda en dirección a Sallent. Si conseguimos llegar con el coche al acceso a este último núcleo -apenas dos casas-, aparcaremos aquí y seguiremos la pista a pie. Al llegar al río, lo cruzaremos y hacia la derecha seguiremos un sendero por el que cruzaremos el bosque y acabaremos llegando a unos prados. Buscaremos la vaguada que hay al otro lado, y por entre el bosque accederemos al descenso, apenas un pequeño torrente en sus inicios. (45 min - 1 h)

Del collado de Ciuret a Sallent, la pista está en bastante mal estado, aunque un turismo puede recorrerla si se conduce con cuidado. Como alternativa, puede accederse por Sant Privat d'en Bas (ver reseña del Salt de Sallent) y subir por el camino de las escaleras hasta el inicio de la parte inferior, para luego enlazar con el acceso a la parte superior.

Descenso: 3 h aprox.

Retorno: Después del último rápel y algunos resaltes, tomaremos el camino de las escaleras a nuestra izquierda. Accederemos a la parte alta de la pared, y una vez arriba seguiremos hasta Sallent y el coche. 45 min.

Cuerdas: 2 x 50 m


jueves, 25 de junio de 2009

SALT DE SALLENT DE OLOT


Esta semana nos apetecía hacer algo más técnico, así que el martes escogimos el Salt de Sallent de Sant Privat d'en Bas, en la comarca gerundense de la Garrotxa. El descenso consiste básicamente en una cascada de unos 135 metros que se fracciona en cinco rápeles instalados con químicos en medio de la pared, dos de ellos colgados, con un volado y un péndulo incluidos.

Para la aproximación al descenso, tomando como referencia la ciudad de Olot, debemos salir por la carretera C-152 en dirección a Les Preses, y una vez allí continuar por la GIP-5226 en dirección a Sant Privat d'en Bas. Pasaremos varias casas unifamiliares, y cerca del núcleo del pueblo, en una bifurcación, tomaremos la pista asfaltada que sale por la izquierda. Pronto pasa a ser pista de tierra, pero la seguiremos sin desviarnos, siempre en dirección Salt de Sallent, hasta llegar a una barrera que corta el paso. Aquí dejaremos aparcado el coche, y seguiremos a pie.

Continuaremos caminando por la pista, siguiendo las indicaciones "Salt de Sallent per les escales". El sendero pasa a estar señalizado con unos postes. Debemos seguirlos hasta que nos llevan al cauce del río, pero ¡ojo! Los postes se acercan una primera vez al río, y al otro lado parece haber camino: no es por ahí (de las tres veces que he bajado Salt de Sallent o Cavorques, me he equivocado dos...). Debemos seguir por la orilla derecha hidrográfica, donde encontraremos más postes, hasta que éstos nos conduzcan nuevamente al cauce y veamos un poste también al otro lado. Por ahí, el camino zigzaguea y asciende hasta llegar a los prados que hay en lo alto. Luego el sendero nos deja en el cauce del río Gurn y el inicio del descenso. Si quisiéramos bajar el Cavorques, sólo tendríamos que cruzar y continuar cien metros más allá. En estas fechas el caudal es mínimo, una fina cortina de agua en la cascada que te moja sólo en el R35, y en el resto si sopla el viento.

Después de equiparnos, iniciamos el descenso con un rápel de quince metros. Y el susto: tirado en la repisa, algo más abajo, vimos lo que parecía un cuerpo. Era un maniquí completamente vestido, con zapatos y guantes, pero la primera impresión ahí queda. Lo hicimos caer cascada abajo, donde se reunió con otro más, vestido exactamente igual. ¿Espantapájaros? ¿Una broma macabra? Qué mal rollo...














Ese primer rápel nos lleva a la reunión del segundo, colgado en la salida de la repisa aunque con un pequeño apoyo para los pies. Desde ahí bajamos diecisiete metros más, hasta la reunión del tercer rápel, el más técnico de inicio a fin.























El tercer rápel parte de una instalación colgada, que cuenta con varios químicos para montar un pasamanos. Al poco se convierte en un rápel volado -recordad que en este momento estamos a unos 100 metros del suelo-, y al llegar a la siguiente reunión estamos a un metro y pico de la pared, por lo que hay que pendular un poco para llegar a la repisa.

































Desde ahí bajaremos otros cuarenta metros. La cascada empieza a perder verticalidad a medida que nos acercamos a su base, y llegamos a unas gradas. Encontraremos la última de las reuniones, desde la que otro rápel de 40 metros nos dejará en tierra definitivamente firme.






















































El Salt de Sallent y el Cavorques, que vemos permanentemente a nuestra derecha hidrográfica, se unen aquí. Después de unos resaltes, superaremos un engorgamiento con un rápel de 30 metros. Aquí bajaba algo de agua, aunque nos mojaba poco más que los pies, y la poza de recepción estaba sucia. Tras ello, unos pocos resaltes más nos dejan de nuevo en el camino de acceso: sólo queda desandarlo.





martes, 26 de mayo de 2009

GORGES DE LES CANALS

El Pirineo, en su avance hacia el este, va perdiendo altura poco a poco, hasta que finalmente se sumerge en el Mediterráneo. Sin embargo, antes de esconderse bajo las aguas del mar tiene tiempo para mostrarnos alguna de esas bellas cicatrices que tanto nos gusta recorrer. Las gorgas de Sant Aniol y de Les Canals, en el Pirineo gerundense, merecen una visita de vez en cuando, y el pasado jueves David, Manu y yo nos animamos a volver al segundo de ellos, antes de que pierda su caudal. No fuimos los únicos que tuvimos esa idea: en el párking coincidimos con Silvia y Gemma, aunque su planteamiento era más ambicioso.

Para llegar a ambos, tomando como referencia la ciudad de Olot, debemos tomar la N-260 (luego autovía A-26) en dirección a Figueres. La abandonaremos por su salida 75 (Castellfollit de la Roca - Sant Jaume de Llierca), y al llegar a una rotonda, continuaremos por la carretera GIP-5233 en dirección a Montagut y Oix. Al llegar a Montagut, atravesaremos el pueblo y en las últimas casas, giraremos a la izquierda por la GIV-5231 hacia Sadernes. Al llegar a este pequeño núcleo la carretera se acaba, y empieza una pista forestal que se adentra en el EIN de la Alta Garrotxa. Seguiremos por ella pasando varios aparcamientos señalizados, hasta que veamos una bifurcación, en la que por la izquierda baja una pista (cerrada con una cadena) hacia Sant Aniol d'Aguja.


Dejaremos el coche unos metros más arriba, en el párking señalizado, y continuaremos a pie por la pista de la izquierda, siguiendo las indicaciones a las ruinas de Sant Aniol d'Aguja (carteles y marcas multicolores). Una vez en ellas, el camino continúa por entre el refugio y la ermita, cruza el río y asciende hasta un pequeño claro, el Coll de Clarioles. Por la izquierda seguimos hacia el barranco de Sant Aniol, y por la derecha hacia el de Les Canals, que es nuestro objetivo en esta ocasión. Una fuerte subida bajo un muro rocoso nos deja en un llano, y luego el camino empieza a descender. Entonces debemos tomar un sendero que sale hacia la derecha, descendente, que nos llevará al cauce. Ojo aquí, porque si nos hemos estado fiando de las marcas de pintura roja que siguen todo el acceso, veremos que el sendero que nos deja en el cauce está marcado con una X de pintura roja y nos lo pasaremos. Justamente eso nos pasó a nosotros, y eso que es la tercera vez que bajo Les Canals...

















El descenso empieza con una zona de escaso desnivel, por la que se camina y destrepa hasta llegar al primer rápel equipado, perfectamente saltable desde la derecha si el caudal lo permite.






















Luego viene una zona encajada en la que haremos tres rápeles cortos, y llegaremos a uno de los puntos más curiosos del descenso: una marmita trampa bastante profunda, que en estiaje llega a secarse completamente.





































Cuando está seca es importante evitar irse al fondo y pendular hacia su salida, a la izquierda hidrográfica. Sin embargo, nosotros la encontramos completamente llena, cosa que permite optar entre rapelar o saltar unos buenos 12 metros. Yo prefiero practicar la segunda opción aquí... y también en el siguiente rápel, que puede saltarse en función del agua que lleve el descenso, aunque apuntando bien.







Luego, un rápel más de poco más de diez metros, y encontraremos un cartel de madera indicando "camí de sortida". Ojo, no es la salida, sino un escape. Aún queda barranco.
















Hace
mos otros dos rápeles, estéticos aunque con menor caudal en este tramo, y tras superar unos desprendimientos, avanzaremos por un pasillo para realizar un salto y luego un rápel de 12 metros.




































El siguiente rápel, de 9 metros, es saltable. A continuación avanzaremos hasta el siguiente, de 19 metros, que nos deja en una curiosa marmita perforada.














Esto
se acaba: tras un último rápel de 15 metros, avanzaremos por el cauce hasta encontrar otro cartelito indicando "camí de sortida". Abandonaremos el cauce siguiendo un sendero que nace por la derecha y avanza más o menos paralelo al cauce hasta reencontrarse con el camino de acceso, más abajo de Sant Aniol d'Aguja. Sólo nos queda deshacer este camino para volver al coche.

Los barrancos de Sant Aniol y Les Canals están afectados por la regulación del descenso de barrancos establecida por el Consorcio de la Alta Garrotxa, que gestiona este Espacio de Interés Natural. Para descenderlos, debe solicitarse autorización con un mínimo de tres días de antelación, a través de la misma web del consorcio.
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