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lunes, 22 de agosto de 2016

BARRANC D'UNARRE


De entrada, puede parecer que aquellos barrancos que llevan años abiertos y, pese a estar en zonas accesibles y visitadas, han caído en el olvido, nada bueno pueden ofrecer. Las viejas guías de Pere Miralles o Albert Batllori, hoy descatalogadas y difíciles de encontrar, recogen muchos descensos del Pirineo catalán que hoy día casi nadie visita. Algunos, ciertamente, no tienen demasiado interés. Otros en cambio, pese a tener cierto atractivo, han quedado eclipsados por vecinos más famosos, o simplemente pagan el precio de no aparecer en intenet o en las guías tipo "los mejores descensos de tal zona", que son las únicas que mucha gente tiene en la estantería. Pero son justamente esos descensos más o menos olvidados los que mantienen la capacidad de sorprenderte, de generarte esa intriga de no saber qué te encontrarás y en qué condiciones, y los que te permiten disfrutar de su interior en soledad.

Observando un posible objetivo con una meteo, digamos, inestable...
El pasado mes de marzo, durante el que posiblemente fue el peor fin de semana que pudimos escoger para hacer barrancos, descendimos el barranco de Unarre, un descenso que hoy aparece en la guía que se elaboró para el encuentro Speleocanyons 2016, pero que en aquellas fechas sólo era conocido por algunos barranquistas y por guías de la zona, mientras se mantenía en la sombra para la mayoría de los mortales... o al menos, para los tres que fuimos a bajarlo. Muy poca información disponible nos obligó a tirar de mapa y de contactos, propios y ajenos; y un tiempo realmente asqueroso nos empujó a vestirnos como si estuviéramos en el Oberland suizo en octubre.

A pesar de esas condiciones, mereció la pena. El barranco resultó simpático, corto pero continuado, excavado y entretenido. Además, el descenso es caudaloso, lo que lo hace más interesante. Por lo visto, hay una presa en cabecera que abre los fines de semana y eleva el caudal, pero no parece que ello sea determinante, ni que impida realizar el descenso. Aún así, es mejor tener en cuenta ese dato y ser cauteloso...

El descenso empieza con varios resaltes y rápeles cortos. Puede que alguno de ellos sea saltable, pero la presencia de algún árbol caído y lo oscuro de las pozas hizo que ni nos lo planteáramos.

Entramos más arriba de lo aconsejable, y nos tocó caminar por un tramo de río sin dificultad alguna

Primer rápel del descenso, de unos seis metros

El primer rápel, visto desde abajo
Con caudal, algunos resaltes se bajan mejor con cuerda


Poco a poco, el recorrido se va animando y no se tarda en llegar a los tres últimos rápeles, que además de los más altos del barranco, vienen seguidos, están bien formados y son interesantes. Sin duda, esta zona final es la que justifica el descenso, y justamente por ser lo último que guardaremos en la retina, ayuda a acabar la actividad con un buen sabor de boca.



Otro pequeño rápel
En el tramo final: rápel acanalado de 9 metros


Por fin, un poco de emoción
Rápel de 23 metros que pone punto y final al descenso

Puede que el Unarre no esté a la altura de un Infern, pero sin duda, merece una oportunidad.



Datos de interés

Fecha del descenso: 19 de marzo de 2016

Cotación: v3 a3 III

Acceso desde: Escalarre (Lérida)

Combinación de coches: no

Aproximación: Desde la Guingueta d'Àneu nos dirigiremos al vecino Esterri d'Àneu, y en la entrada de esta última población, tomaremos un desvío a la derecha en dirección a Escalarre y Llavorre. Cruzaremos el Noguera Pallaresa, torceremos a la derecha en dirección a Escalarre y, en una curva a la derecha, a la entrada del pueblo, veremos un puente sobre un arroyo: es nuestro barranco. Aparcaremos procurando no molestar, y a pie seguiremos calle arriba hasta llegar a las últimas casas. Desde allí, tomaremos un camino que tiende hacia la izquierda y conduce a unos prados. Los rodearemos y por detrás retomaremos el sendero, que finalmente nos llevará al río. Donde lo cruza iniciaremos el descenso. Tiempo, 25 minutos.

Descenso: 2 horas 30 minutos

Retorno: Tras el último rápel, con las casas del pueblo ya a la vista, seguiremos río abajo por la orilla derecha evitando entrar en los prados, hasta llegar al puente mencionado en la aproximación. La orilla izquierda puede ser tentadora, pero es propiedad privada y se encuentra vallada. Sed respetuosos. Tiempo, 10 minutos.

Rápel más largo: 23 m

Material: cuerdas 2 x 25 m, neopreno completo, material de instalación (las crecidas pueden dañar las instalaciones).

Observaciones: Atención al caudal, presa en cabecera que hace sueltas los fines de semana, aunque éstas no parecen imposibilitar el descenso.

Lo mejor: buen caudal en primavera, interés progresivo.

Lo peor: equipamiento justo aunque suficiente en las reuniones finales; alguna instalación está algo tocada por las crecidas.

Valoración personal (de 0 a 4): 2,6


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