viernes, 4 de septiembre de 2015

TRES JUGUETES DEL VERCORS


Durante estos últimos años, el rats team -el grupo de amigos barranquistas habituales del que formo parte- ha buscado, un verano tras otro, una zona en los Alpes en la que pasar diez o quince días bajando barrancos. Después de haber recorrido Alpes Marítimos, Ticino, Lombardía, Ossola, Córcega, etc., el año pasado nos fijamos en el macizo italiano de Dolomitas, en las montañas más orientales del país transalpino. No tuvimos suerte, el tiempo fue realmente nefasto y apenas bajamos tres barrancos allí. Por ello, a la hora de reunirnos para escoger el destino de 2015, el debate fue breve y la elección, fácil y rápida: Dolomitas otra vez. Merecía la pena un segundo intento, pero en el primero habíamos aprendido algo: los mil cuatrocientos kilómetros que separan Barcelona de Belluno son muchos para hacerlos del tirón. Por ello, esta vez decidimos que aunque iríamos directos a Dolomitas, la vuelta sería escalonada, parando unos días en otro destino barranquista. Para esa escala escogimos el macizo francés del Vercors, cercano a Grenoble y conocido por descensos tan clásicos e imprescindibles como el Ecouges.

pasamanos en un rápel del Infernet
Acerca de Dolomitas y sus barrancos intentaré escribir en profundidad en próximas entradas, de manera que, por una vez, empezaré el relato de mi último viaje por el final.

Así pues, después de haber estado una semana larga en Dolomitas, bajando todo lo que quisimos bajo un sol espléndido -ya os lo explicaré-, montamos en la furgoneta y nos trasladamos al Vercors. Una vez establecidos, y después de tomarnos un día de descanso, dedicamos tres jornadas a la actividad, en las que hicimos cuatro barrancos y, sin que sirva de precedente, una cueva. Al cuarto día, levantamos el campamento y pusimos rumbo a casa, no sin antes hacer una parada en los Alpes de la Alta Provenza para descender La Blache.

- Día 1: Ecouges, tramos I y II
- Día 2: Versoud Inferior y Grotte de Gournier
- Día 3: Furon Superior e Infernet
- Día 4: La Blache


De Ecouges y La Blache hay suficientes cosas que contar, y por ello tendrán su entrada propia en este blog. Los otros tres descensos son pequeños juguetes, lo bastante cortos y sencillos como para fusionarlos en un solo artículo, y por tanto, os dejo los datos básicos de cada uno a continuación. Si os parecen interesantes, más abajo encontraréis la información necesaria para pasar unos días en este rincón de los Alpes franceses.

Espero que os sea útil.


Canyon du Furon Superior (Furon Express) 

Barranco corto y técnicamente sencillo, apto para la iniciación por ello y por tener de todo: rápeles -de hasta 11 metros-, saltos, badinas que nadar, paredes altas y estrechas -sobre todo en su parte final- y agua verde esmeralda. En medio tiene un pequeño tramo de caminata por cauce relativamente abierto, que no llega a hacerse pesado aunque rompe la continuidad. Perfecto para combinar.

Cotación: v3a3II

rápel cruzando vena, más fotogénico que problemático
Acceso desde: Sassenage (Isère, Francia)

Combinación de coches: en teoría, no

Aproximación: Desde Sassenage, tomaremos la carretera D531 en ascenso, en dirección a Lans en Vercors. Dejaremos el coche en un aparcamiento a la izquierda de la vía, señalizado con un panel indicador referente al descenso. Desde allí, retrocederemos a pie siguiendo las indicaciones, y bajaremos al puente en el que comienza el barranco. 5 minutos

Descenso: 2 h

Retorno: Al final del descenso, y en el mismo cauce, encontraremos la vía ferrata que nos sacará a un sendero. Remontándolo hacia la derecha, volveremos al aparcamiento en unos 40 minutos. Este es el retorno que debe hacerse, pero a pesar de ello, en la práctica todo el mundo sale unos metros más abajo, por un sendero que, por la izquierda, nos saca del cauce en cuanto éste se abre, y que en apenas 10 minutos sale a la carretera, justo a una amplia curva de 180 grados con mucho espacio para aparcar. Ese sendero no pasa por ninguna casa ni cruza ninguna cerca, pero atraviesa una finca particular y su uso está prohibido. La ley es dura, pero es la ley.

Rápel más largo: 11 m

Material: Cuerda de 25 m, neopreno completo.

Lo mejor: completo y bonito

Lo peor: muy corto, posibilidad de aglomeraciones (empresas)

 
primer encajamiento, nada más empezar
el último rápel, un bonito aunque breve volado


 
Le Versoud Inferior 

Breve y lúdico descenso, con rápeles, saltos y algún que otro tobogán, todo ello en un ambiente encajado. El ambiente y la actividad es corta, aunque sostenida. Los rápeles más altos -15 metros- son saltables. 

Cotación: v3a3II

Acceso desde: La Rivière, Saint Quentin (Isère, Francia) 

Combinación de coches: no

Aproximación: Algo intuitiva. Desde La Rivière, entraremos en el pequeño núcleo de Lignet. Entre sus cuatro casas, sale una corta pista, de apenas 100 metros, que acaba junto a un establo o granero en ruinas. Aparcaremos ahí, y tomaremos un sendero que asciende rápidamente y que en diez o quince minutos conduce a la pequeña presa en la que empieza el barranco. Antes, al principio de la aproximación, podemos desviarnos brevemente a la derecha para evaluar el caudal desde un puente.

Descenso: 1h 30 minutos, menos si saltamos mucho.

Retorno: Por la derecha, un sendero claro nos devolverá al aparcamiento, pasando por detrás del edificio en ruinas. Inmediato.

Rápel más largo: 15 metros

Material: Cuerda de 30 metros, neopreno completo

Lo mejor: divertido, acceso y retorno inmediatos

Lo peor: muy frecuentado por las empresas de aventura, con lo que ello supone (gente, colas)

el rápel más alto del descenso es saltable
un guía francés, impresionando a sus clientes



Canyon de l'Infernet

De estos tres juguetes, el Infernet es sin duda el mejor. Un rápel de 28 metros, nada más empezar, conduce al fondo de un cañón estrecho, sombrío, muy bien formado, bello y de gran ambiente. Tiene varios rápeles, tramos de nado y algún togobán. Es menos juguetón que los otros dos reseñados, pero los supera, y con nota. Si aquellos pueden incluso ser prescindibles, éste es de visita obligada.  

el rápel de 28, una magnífica entrada a las profundidades
Cotación: v5a4II

Acceso desde: Quaix en Chartreuse (Isère, Francia)

Combinación de coches: no

Aproximación: Desde la localidad de Saint Egrève, cercana a Grenoble, tomaremos la carretera D105A en dirección a Quaix en Chartreuse. A punto de entrar en esta población, ignoraremos un desvío a la izquierda en dirección a Proveyzieux y cien metros más allá, justo después de la entrada a una casa, encontraremos a la izquierda un hueco apto para aparcar dos coches. Dejaremos aquí el vehículo, y tomaremos a pie la pista que sale a escasos metros y que pasa junto a una granja. Más adelante nos desviaremos a la izquierda, y tomaremos un sendero menos trazado que baja fuertemente por el bosque y conduce a la entrada del descenso. En ese desvío, el camino que viene de frente es el del retorno. 15 minutos.

Descenso: 1 hora

Retorno: Una vez acaba el descenso y el cañón se abre, por la derecha tomaremos un sendero sin pérdida que sube sin pausa hasta el desvío mencionado en la aproximación, y de allí al aparcamiento. 25 minutos.

Rápel más largo: 28 metros

Material: Cuerdas 2 x 30 metros, neopreno completo

Lo mejor: ambiente y encajamiento soberbios

Lo peor: algunos rápeles equipados con cuerdas fijas


tras el primer rápel, el barranco es muy sombrío
más adelante, algunos pasos son exhuberantes




Sobre Vercors


¿Cómo ir?

De Barcelona a Pont en Royans, por ejemplo, hay unos 580 kilómetros. La zona está bien comunicada mediante autopista y carreteras principales, por lo que el viaje en coche es una buena opción. Eso sí, contad con gastar unos cincuenta euros en peajes... En total, peajes y gasolina os puede salir por unos cien euros el trayecto. Una vez allí, el coste del combustible diesel es practicamente el mismo que en España en estos momentos (agosto de 2015).


¿Qué descender?

uno de los rápeles del Ecouges (tramo I)
Ya hemos visto los tres juguetes reseñados arriba, pero Vercors es bastante más. La estrella imprescindible de la zona es el barranco de Ecouges, dividido en dos partes: una superior, más técnica y vertical, y una inferior, más sencilla y lúdica. Además, hay otros descensos con buenas valoraciones en general, como el Ruzand o el Ruisant, en este caso grandes verticales. En cualquier caso, con lo que conozco me atrevería a decir que, para el barranquista clásico, que busca cañones con un cierto desarrollo, encajados y con agua, la zona en su conjunto presenta un interés medio. Si nos gustan las grandes verticales, en la zona y en sus alrededores encontraremos unas cuantas interesantes. Si lo que buscamos es una alta concentración de barrancos buenos y de una cierta entidad, ya puestos a hacer kilómetros es mejor desplazarse más al este, y emigrar a tierras suizas o italianas: lo bueno, en el Vercors, se acaba rápido.




¿Dónde dormir?

A lo largo de la carretera que recorre el oeste del macizo del Vercors, entre Grenoble y Pont en Royans, podemos encontrar varios campings. Algunos, como el Camping La Thullière (La Rivière), son poco más que un prado con un baño y una ducha (aprox. 6 € pers./día), mientras que en Pont en Royans hay un camping municipal más grande y aparentemente con mejores servicios. Nosotros optamos por el Camping du Chateau, en Beauvoir en Royans: pequeño, tranquilo y limpio, bien situado respecto a los barrancos de la zona, con buenas vistas sobre el valle y las ruinas de un castillo, y barato (aprox. 5 € pers./día). Lo recomiendo. 
 

las ruinas del castillo de Beauvoir en Royans, justo al lado del camping

¿Cuándo ir?

Buena pregunta. En abril. Ruzand, Versoud o Furon ya llevan caudal normal, pero otros barrancos siguen imposibles. Podemos plantearnos viajar a la zona a partir de finales de mayo o principios de junio, teniendo siempre en cuenta que en esas fechas descensos como Infernet o Ecouges casi seguro podrán hacerse, aunque muy posiblemente con caudal alto. Durante nuestro viaje (mediados de agosto), encontramos todos los descensos con caudal normal, agua corriente y pozas llenas y limpias.


Otros datos útiles

En el pueblo de La Rivière encontraréis una pequeña pero bien provista tienda de barranquismo: Aquatik Canyon. Reparan neoprenos, tienen a la venta gran cantidad de material específico (trajes secos incluídos) y un buen surtido de libros y guías de barrancos. Allí puede comprarse el libro 100 descentes de canyon autour de Grenoble, de Arnaud Astier. La obra es de este mismo año, y recoge todos los barrancos mencionados y muchos, muchos más, con una edición cuidada y completa.



1 comentario:

Ascensión dijo...

Es muy interesante y una buena imformación la que proporciona sobre el Vercors y algunos de sus cañones. Para quien no los conozca, además de las cañones del Furon, los Ecouges, el Versoud y el Infernet, también está el cañón del Ternèze (un verdadero parque acúatico a dos pasos de Chambéry, en el macizo de los Bauges), el cañón del Grenant (en el macizo de la Chartreuse, cerca de Grenoble), el cañón del Puente del Diablo (que creo es el mismo de la entrada de más abajo, en el macizo de los Bauges) y el cañón de Angon (situado en el borde del lago de Annecy, accesible a principiantes). Para quien quiera iniciarse o necesite un monitor les recomiendo la siguiente empresa de Grenoble que realiza todos los cañones de la región Rhône-Alpes http://www.vertical-aventure.com/es/barranquismo . Un saludo

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