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miércoles, 5 de septiembre de 2012

RIO ANTOLINA


Ossola, 8 de agosto (día once). Era nuestro último día completo en la zona, pero teníamos casi todos los deberes hechos, así que no había de qué preocuparse. Decidimos tomárnoslo con calma y bajar el río Antolina (v5a2IV), todo un clásico conocido sobre todo por la espectacularidad de su penúltimo rápel. El barranco es mucho más, sus paredes se van estrechando y su interés va creciendo a medida que avanzamos superando zonas pulidas y sinuosas. Sin embargo, es cierto que el rápel de 53 metros, casi al final del descenso, pone un broche apoteósico a la actividad, y sin él no sería lo mismo.

Siempre hay un pero, y en este caso es la presencia de basura en algunos tramos del cauce: hierros, plásticos, etc. No abunda demasiado, pero nos recuerda que una de las funciones tradicionales de los barrancos ha sido, lamentablemente, la de servir de vertedero.

Desde sus inicios, el barranco se presenta encajado. A lo largo del recorrido veremos que varios de sus rápeles presentan fuertes roces, pero en esos casos las instalaciones, muy buenas en general, cuentan con desviadores para evitar problemas.

el Antolina es más tacaño con el agua que sus vecinos...
...aunque el granito muestra zonas bien pulidas



Tras varios rápeles, aparece un enorme desprendimiento que ni recuerdo de mi anterior descenso (2005), ni aparece en las reseñas, por lo que debe ser bastante reciente. Obliga a desviarse a la izquierda y hacer un rápel por una zona bastante sucia y llena de roces para volver al cauce.

A medida que avanzamos, el cauce se va estrechando y el descenso gana en interés, mientras los rápeles y toboganes se suceden uno tras otro.

Rebo, pasando un desviador
el mismo rápel, desde abajo



Natxo, en una cascada estrecha y bien pulida
las badinas también adquieren un bonito color

















































Y por fin estamos ante el rápel de 53 metros. El Rápel, con mayúsculas. Uno de esos rápeles que dejan huella en la memoria por su belleza, y que casi justifican por sí solos un descenso, como el rápel volado de entrada al Pontirone inferior, o el R54m del Lalarri superior.

inicio volado, espectacular
y a mitad, tocamos pared


R 53 m

Parecería que el descenso se ha acabado, pero no. Todavía nos queda un último descenso por cuerda, de unos dieciocho metros, para dar por finalizada la actividad.

éste es el único rápel en que se cruza vena...
...pero no da ningún problema con caudal normal
























Alegra ver que varios años y muchos barrancos después, el recuerdo que guardaba de éste descenso no era exagerado. Muy grato.


Datos de interés

Acceso desde: Maglioggio (Verbano-Cusio-Ossola, Piamonte, Italia)

Aproximación (con combinación de coches): Desde Domodossola saldremos hacia Crodo por la carretera SS659, y una vez en esta población, tomaremos un desvío a la derecha hacia Maglioggio. Cruzaremos el río Toce, volveremos a desviarnos hacia la derecha siguiendo las indicaciones al pueblo mencionado, y a ciento cincuenta metros, en una curva pronunciada a la derecha, tomaremos una pista que sale por la izquierda y lleva hasta una casa. Allí dejaremos el primer coche, y con el segundo subiremos hasta Maglioggio. Desde allí, continuaremos a pie siguiendo las indicaciones a Alpe Aleccio por un sendero que sube dejando atrás las casas e internándose en el bosque. Saldremos a una carretera asfaltada que seguiremos hasta un oratorio, desde el que atajaremos por un camino que nos devolverá a la carretera más adelante. Al llegar a una presa, la cruzaremos y bajaremos al cauce por la otra orilla (30 min.)

Descenso: de 3 a 4 h

Retorno: Después del último rápel, saldremos del cauce por la izquierda y volveremos al coche (5 min.).

Cuerdas: 2 x 60 m

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