miércoles, 7 de abril de 2010

GORG BLAU - SA FOSCA


Mallorca, día cinco. Por fin, llegó el momento de descender el que según muchas guías es uno de los mejores cañones de Europa. Es difícil realizar tal afirmación, sobre todo cuando te quedan tantos barrancos por hacer a lo largo del continente; sin embargo, es realmente un barranco excepcional por muchos motivos. El primero de ellos es la impresionante historia de sus primeros descensos, que puede leerse aquí. Pero sin duda, lo que le ha dado fama es su enorme belleza, sus altísimas paredes, el color y la profundidad de sus pozas, y sobre todo, sus impresionantes oscuros -Sa Fosca-, que nos sumergen en un escenario fascinante en medio de una oscuridad completa y atemporal.

Por todo ello, David y yo escogimos emular a aquellos intrépidos veinteañeros que un 24 de julio de 1965, se lanzaron a lo desconocido y llevaron al hombre por primera vez a las profundidades de este monumento natural, y descender Gorg Blau-Sa Fosca de la central de Turixant de Baix a S'Entreforc. Aunque la gesta no admite comparación: ni la misma incertidumbre, ni los mismos medios, ni la misma valentía -o temeridad-, y ni por asomo el mismo riesgo. Las técnicas modernas y la abundante información permiten bajar hoy en apenas cinco horas lo que en su día llevó cuarenta y ocho.

Para la ocasión, tampoco estuvimos solos. El mallorquín Damon (BaleariK), con el que en los días previos habíamos intercambiado primero correos electrónicos y luego un par de cervezas, y su amigo Mateo, se enfundaron el neopreno con nosotros y nos mostraron los rincones de un barranco que tienen la suerte de conocer bien.

Así, pues, después de reunirnos y desayunar juntos, pusimos rumbo al descenso. Saliendo del Santuario de Lluc, debe cogerse la carretera Ma-10 en dirección a Sóller. Si no va a bajarse el Torrent de Pareis, debe dejarse un primer coche en Escorca, junto a la carretera y cerca del oratorio de Sant Pere. Con el segundo vehículo debemos continuar unos cuatro kilómetros, hasta pasar un acueducto y ver el desvío a Sa Calobra. Aparcando aquí volveremos sobre nuestros pasos, seguiremos la carretera unos 100 metros y tomaremos una pista que, por la izquierda, nos bajará hasta el cauce en unos minutos.













Iniciado el descenso, progresamos primero por un cauce abierto que poco a poco se va encajando. Superamos un caos y empezamos a encontrar resaltes y rápeles, muchos de ellos saltables. El cauce se estrecha y el agua lo inunda, y llegamos al Pont Natural.



















































Tras él, la progresión continúa con la misma tónica: saltos, pasillos inundados, algún rápel que, si no fuera por los árboles caídos, sería saltable, el escape del Pas des Duro... y algún paso oscuro que nos hace presagiar lo que se acerca.





























































Ya hemos llegado a los oscuros, a Sa Fosca. Nos ponemos los frontales, subimos bien la cremallera del neopreno, y afrontamos las próximas dos horas a oscuras. El escenario es espectacular, estrecho, caprichoso en sus formas... y frío. Sorteamos destrepes, rápeles, saltos, sifones... y volvemos a salir a la luz.































































Apuramos y aún podemos practicar algún salto más, pero nuestro tiempo se ha escurrido entre la grava de la última poza, como el agua en la que nadábamos hasta hace unos momentos. Las paredes se separan y llegamos a S'Entreforc, punto en que los torrentes de Gorg Blau y de Lluc se unen para bajar hasta el mar adoptando el nombre de Torrent de Pareis.
















Es hora de plantearse el retorno, muy a nuestro pesar. Al no poder poner colofón al descenso continuando hasta encontrarnos con el mar, debemos remontar el torrent de Lluc unos 500 metros hasta encontrar a nuestra derecha, señalado con algunos hitos, el sendero que devuelve a Escorca, a la carretera y al coche en una hora y media. No tiene pérdida y está bien trazado, y aunque es duro y de gran desnivel, las vistas de la impresionante brecha de la que venimos recompensan el esfuerzo.













Con la misión cumplida, al día siguiente decidimos relajarnos y dejarnos los aperos barranquistas en el apartamento. Aún así, cogimos el coche y bajamos hasta Sa Calobra, para ver el final del torrent de Pareis.













Para hacerse una idea de la magnitud del recorrido total del cañón que forman los torrentes de Lluc y de Pareis, BaleariK me habló de un vídeo que corría en Youtube, en el que se sobrevolaba el cañón a bordo de un helicóptero. Me puse a buscarlo, y lo encontré. Es éste:




2 comentarios:

Noa dijo...

Espero que el pròxim cop i pugui anar jo també!! Es maquissim!!!

un petonet "intrepidos"

Pd: el video molt bé, però "OLE" los huevos del pilot!!!!! ;)

David dijo...

AMO ESTE BARRANCO!!!

CUANDO REPETIMOS???

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