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martes, 5 de agosto de 2008

CANYON DE L'ARTIGUE


Este fin de semana Jordi, Juanma, Laia y yo hemos continuado tachando barrancos de la lista de cuentas pendientes. Tocaba desplazarse al departamento de Ariège (Francia), un destino en el que yo ya había estado en octubre pasado y del que tuve que volverme de vacío por caudal excesivo. En esta ocasión, habíamos leído en el foro de Descente Canyon que los caudales ya eran simplemente normales, así que dejamos las cuerdas de kayak para otra ocasión. Nos decantamos por Artigue, Marc y Subra, dejando el Escales para la próxima.





















Decidimos empezar por el Artigue, considerado el mejor de la zona según la web francesa. Es un barranco bastante entretenido, con un caudal permanente y bastante variable que condiciona la dificultad del descenso. Al poco de iniciar la aproximación podemos evaluar el caudal en la presa de l'Artigue: hay una tabla de colores, con marcas de color verde, naranja y rojo. Es obvio lo que quieren decir... En esta ocasión, el agua no sobrepasaba el color verde. En octubre pasado, cuando vinimos Silvia y yo, la presa tenía abiertas sus compuertas...


El coche se deja pasado el pueblo de Marc, en el aparcamiento acondicionado que hay junto a la central hidroeléctrica de Artigue. Un poco más arriba y por la carretera, encontramos unos lavabos y un cartel indicativo del barranco: allí nace el sendero que pasa por la presa y que asciende hasta la entrada del cañón en más o menos una hora, siguiendo siempre las indicaciones de GR dirección Port de l'Artigue (¡no confundirse y seguir en dirección a Cascades de l'Artigue!).















 

Ya dentro del barranco, la mayoría de las cabeceras de rápel cuentan con diferentes instalaciones, para caudal normal y para caudal alto: por ello, en caso de duda siempre puede rapelarse por fuera de cascada y evitar problemas. El conjunto merece la pena, y cuenta con diferentes saltos de hasta 10-12 metros (nunca obligatorios). Sin embargo, no debe dejarse nunca de comprobar las recepciones, puesto que algunas pozas parecen saltables pero no lo son.












































































Poco antes del final, caen al barranco unas cascadas por la derecha hidrográfica, formando un paso bastante estético. Tras ellas y un último salto, abandonamos el cauce por la derecha, saliendo a un sendero que nos lleva de nuevo al aparcamiento en pocos minutos. Al respecto, me llamó la atención lo bien acondicionados que están los parkings de los barrancos de la zona. Además de plazas de aparcamiento delimitadas y carteles indicativos, los de Artigue y Marc cuentan también con lavabos públicos y fuente de agua potable.

1 comentario:

David dijo...

Que guapos los barrancos, que bien os lo pasais...ahora si que me ha entrado monazo de hacer un barranco...Dios que perra es la vida :(

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