Not seeing a Scroll to Top Button? Go to our FAQ page for more info.

martes, 27 de julio de 2010

DESCENSO DEL BALCÉS INFERIOR


El río Isuala o Balcés es uno de esos cursos de agua que acumulan diferentes tramos de interés barranquista a lo largo de su recorrido; en este caso, Balcés superior, Oscuros del Balcés y Estrechos del Balcés. El descenso integral encadenando los tres supone recorrer un total de 25 kilómetros, aunque la mayor parte de éstos es de progresión a pie sin dificultades. Es todo un reto que algunos ya han afrontado; nosotros, sin embargo, no nos planteamos todavía palizas de ese calibre. Este pasado fin de semana, Oscar nos "engañó" a Bego y a mí para bajar la mitad inferior del Isuala, es decir, para encadenar Oscuros y Estrechos del Balcés. Además, nos acompañaron dos amigos suyos, Nico y Jose, para los que éste era su primer descenso de barrancos. Una forma algo dura de iniciarse...

Obviamente, la combinación de coches -o un arriesgado autostop- es imprescindible. El primer vehículo debe quedarse en el punto de salida, el puente de la carretera A-1230 sobre el río Isuala, situado entre Alberuela de la Liena y Bierge. Desde allí, hay que subir con el otro en dirección a Rodellar (ctra. HU-341), y hacer la aproximación normal del Oscuros del Balcés: entre los kilómetros 9 y 10 de la vía, nos desviaremos a la derecha por una pista de tierra, y la seguiremos un par de kilómetros hasta llegar a un claro aparcamiento, con carteles indicativos y postes indicadores a nuestro descenso. Dejando aquí el segundo coche, toca seguir a pie esos indicadores, por un sendero que sigue por la derecha hasta llegar a la cresta y contemplar, bajo nuestros pies, la profunda grieta por la que discurre nuestro barranco. El sendero se interna cañón arriba, hasta llegar a una gran tartera por la que descenderemos, zigzagueando, hasta llegar al río. Una vez en él, debemos avanzar por el cauce hasta que éste se encaje y nos plantee las primeras dificultades.













Estas adoptan la forma de gran caos de rocas. Los primeros bloques pueden sortearse rapelando por la derecha, o como alternativa más interesante, mediante un tobogán y un paso sifonado por la izquierda.















Al poco encontraremos a la derecha un rápel, ésta vez obligado, de unos 7 metros, que nos deja bajo unos bloques. A partir de ahí continamos la progresión a través del caos.



























Las paredes se van estrechando, y llegamos a un pequeño caos oscuro. Éste marca el inicio de una galería estrecha, acuática y muy estética.


















Tras un rápel de unos 6 metros, con instalaciones a izquierda y derecha, las paredes se abren y encontramos un nuevo caos, ya en terreno abierto, y al poco el Tranco As Olas, último estrechamiento y punto final del descenso de los Oscuros del Balcés.
El cauce se abre y por la derecha nace el sendero que nos devuelve al aparcamiento. Sin embargo, ésa no era nuestra idea...



























En lugar de quitarnos los trastos, seguimos caminando río abajo, entrando en los Estrechos del Balcés. Se trata de un tramo de unos ocho kilómetros de longitud y 150 metros de desnivel, labrado en conglomerado, sin rápeles ni resaltes destacables pero de gran interés estético, con alternancia de estrechos y ensanchamientos y un largo y estrecho pasillo central de unos tres kilómetros. El caudal era algo más bajo de lo que nos hubiera gustado y arrastraba más bien poco, así que tocó caminar bastante, además de nadar.






















































En algunos tramos, las telarañas dejaban claro lo poco concurrido que está este descenso.






























Finalmente, una sala abovedada y un pasillo subexcavado constituyen los últimos pasos de un descenso que a mí se me hizo particularmente monótono. El barranco se abre, y tras una serie de giros, llegamos al puente, a la carretera y al coche. Siete horas después y tras recorrer más de nueve kilómetros de río, nos quitábamos el neopreno. Yo acabé muerto...

























...así que tras el esfuerzo, nos merecíamos unas cervezas en Alquézar para reponernos.


2 comentarios:

Oscar dijo...

Bueeeenoooo, si tengo que esperar que el propietario del blog de su autorización al comentario, fijo que lo censura, pero .......

que sepas que me quede con la ganas de hacer la integral, (para el año que viene), aunque me halla costado la uña del dedo gordo del pie derecho.

Y que ha quedado muy feo ir a hacer un barranco de 200 mt. que doscientos, ciento cincuenta mal contados, y encima con 4X4 hasta la orillita del rio, en vez de chuparte la quilometrada del Vero, !RECORRIDO QUE TODAVIA NO HAS REALIZADO!, eso sí, con la uña del dedo gordo del pie derecho toda negra.

Xavier dijo...

Lo de la integral, estooo... ya lo hablaremos, ¿eh? Que no sé si me pilla demasiado bien...

En cuanto a tu uña negra, ¡te la cambio por mi tendinitis en la rodilla! Nos salió algo carillo el Balcés inferior... :(

Related Posts with Thumbnails